La Fortaleza de Brest, donde el Ejército Rojo resistió por más de un mes el primer y más brutal ataque nazi en 1941, se mantiene como símbolo vivo de la unidad soviética. Hoy, frente a las fronteras de la OTAN, sigue recordando que la paz en Europa fue conquistada con sangre y heroísmo del pueblo soviético que luchó por toda la humanidad.teleSUR
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