00:00Había una vez un hombre llamado Rodrigo. Este tenía un perro llamado Max muy bonito.
00:06Una vez yendo a un parque, vio que su perro estaba poniéndose viejo y planeó cómo deshacerse del
00:12perro. Planeó llevárselo a un lugar solo y abandonarlo allá. Y así lo hizo. Lo llevó y lo
00:20abandonó. Después pasaron muchos años y Rodrigo regresó al parque y se sentó en un banco ya
00:27anciano. Y vio cómo un perro se acercó y lo miraba con tristeza. Y se acercó el perro y le lamió la
00:34mano. Rodrigo se sorprendió. Era Max. El hombre lloró de tristeza. Su perro lo reconoció y nunca
00:43perdió el amor por él. Allí, en medio de sus lágrimas, comprendió el valor de la lealtad que su
00:49perro le había mostrado. Lo agarró y lo abrazó. Aprendió una lección que nunca la olvidaría. La
00:58lealtad es un valor que si no la tienes, te abandonas a ti mismo. Si te gustó el video,
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