Fuimos a vivir El Escape de Dedos, un escape room donde tuvimos que usar todos nuestros sentidos para tratar de resolverlo, una experiencia que combina el mundo gótico de Merlina con la diversión traviesa de Cheetos. Entre trajineras decoradas, huellas naranjas y momentos llenos de sorpresas, pudimos sumergirnos en un recorrido único donde cada detalle estaba pensado para hacerte parte de esta aventura.
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