Skip to playerSkip to main content
  • 4 months ago
Hilda, la nueva empleada doméstica, provoca un despertar en la vida de la acaudalada señora Lemarchand, quien rememora | dG1faHYxOGdxNUNULTg
Transcript
00:00¿Qué marcas?
00:05Estoy buscando muchachas en los avisos de ocasión.
00:10Cleo, mira, te presento.
00:13No, no les pregunté cómo se llaman.
00:15Marina.
00:16Juana.
00:17¿Planeas convertirnos en asilo de criadas o qué?
00:20Serías mi primera Marina.
00:23Y mi...
00:25mi tercera Juana.
00:26¿Y en qué trabaja tu esposa?
00:31Ahorita hace chambitas desde la casa.
00:33¿No le gustaría un trabajo más formal?
00:35No sé si Hilda quiera.
00:39Buenos días, señora.
00:46Hay que arreglar todo esto.
00:50Qué bonito tu cabello.
00:51Te voy a pedir que te lo recogas.
00:53Por higiene, más que nada.
00:57La traje de chicle todo el día.
00:59Y hasta me midió y me pesó.
01:03Yo no voy a aguantar mucho tiempo aquí, ¿eh?
01:07Lo que yo quiero es que se sienta parte de la familia.
01:11Que me tenga confianza.
01:14No tiene llave la despensa ni el refrigerador.
01:18Todos comemos lo mismo.
01:20En la misma vajilla y con los mismos cubiertos.
01:22Quiero pedirte que te quedes este fin de semana.
01:29No viste a mis hijos en dos semanas.
01:31El domingo en la tarde Joaquín te lleva a tu casa.
01:35Joaquín.
01:36No quiero que Hilda salga sin mi autorización.
01:39Sí, señora.
01:40A ninguna parte.
01:42Vengo por mi esposa.
01:43Mis hijos preguntan por ella.
01:45Hilda no se va a ninguna parte.
01:46Hilda no se va a ninguna parte.
02:04¿Qué hacemos gemenas?
Be the first to comment
Add your comment

Recommended