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#LaPromesa #boda #DESENMASCARA
¡JANA ESTÁ VIVA! 😱 Interrumpe la boda y DESENMASCARA a Lorenzo FRENTE a TODOS
Atrapada en una red de secretos y culpas, Leocadia está a punto de sacrificar a su propia hija para enterrar el crimen que la consume: la noche en que, convencida por la marquesa Cruz, cree haber asesinado a Jana. Ahora, el capitán Lorenzo la tiene en sus manos. Con la soga del verdugo como amenaza, le exige un pago macabro por su silencio: la mano de la inocente Ángela en matrimonio.

Mientras los preparativos de la ...
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#LaPromesa¡JANAESTÁVIVA😱Interrumpe, #boda, #DESENMASCARA, #LorenzoFRENTE, #TODOS
Transcript
00:00Yana está viva. Cara atemorizada interrumpe la boda y desenmascara a Lorenzo frente a todos.
00:16Atrapada en una red de secretos y culpas, Leocadia está a punto de sacrificar a su
00:21propia hija para enterrar el crimen que la consume. La noche en que, convencida por la
00:26marquesa Cruz, cree haber asesinado a Yana. Ahora, el capitán Lorenzo la tiene en sus
00:35manos. Con la soga del verdugo como amenaza, le exige un pago macabro por su silencio, la
00:41mano de la inocente Ángela en matrimonio. Mientras los preparativos de la boda avanzan
00:50como una marcha fúnebre, convirtiendo la promesa en el escenario de una farsa, no todos aceptan
00:56la versión oficial.
01:01Curro y Pía, movidos por la intuición y los cabos sueltos de aquella noche fatal, inician
01:06una peligrosa investigación. Un disparo que nadie puede explicar, un médico desaparecido
01:15misteriosamente y el recuerdo de un sirviente despedido son las únicas pistas que los guían
01:20a través de un laberinto de mentiras diseñado por Cruz y Lorenzo.
01:27La ceremonia es inminente y la tensión puede cortarse con un cuchillo. ¿Es Leocadia una
01:33asesina a sangre fría o la víctima de una conspiración diabólica? ¿Podrá la verdad
01:38salir a la luz antes de que Ángela sea condenada a una vida de miseria? En la promesa, la justicia
01:44y la venganza están a punto de encontrarse frente al altar, y la explosión que se avecina
01:49cambiará el destino de todos para siempre.
01:55El aire en la promesa se había vuelto denso, casi irrespirable, cargado con el peso de secretos
02:00tan antiguos como los muros de piedra que los contenían.
02:08Cada pasillo susurraba un eco de tragedia, cada sombra parecía ocultar una daga. Para
02:13Leocadia, la señora de Figueroa, ese aire era veneno. Lo inhalaba con cada respiración
02:24y sentía como la ahogaba desde dentro, congelando su sangre y paralizando su alma.
02:33La promesa ya no era un hogar, era su tumba, y el capitán Lorenzo, su verdugo sonriente.
02:43La exigencia del capitán era una sentencia de muerte envuelta en un lazo de seda, la
02:48mano de su hija Ángela a cambio de su silencio.
02:55Hablando sobre un crimen que Leocadia sentía grabado a fuego en el reverso de sus párpados.
03:04La noche en que Yana murió. La noche en que ella, Leocadia, se convirtió en un monstruo.
03:14La memoria era una tortura implacable, una película que se repetía sin cesar en la oscuridad
03:19de su mente. Se veía a sí misma, con el corazón martilleando contra sus costillas
03:28como un pájaro enjaulado, subiendo la escalera de servicio.
03:36El metal frío de la pistola que Cruz le había entregado pesaba en su mano, un ancla que la
03:41arrastraba hacia el infierno. Es por el bien de todos, Leocadia, le había
03:49siseado la marquesa, sus ojos brillando con una convicción febril.
03:57Esa muchacha es una serpiente. Ha venido a destruirnos. Si Manuel se fuga con ella, será
04:02la ruina de los Luján.
04:08Debes asustarla, hacer que se marche para siempre. Asustarla. Solo asustarla. Pero el recuerdo
04:15se volvía borroso en el punto crítico, como una acuarela manchada por las lágrimas.
04:24La puerta de la habitación de Yana entreabierta. La silueta de la doncella recortada contra la
04:29luz de la luna. Un movimiento, un sobresalto. El estruendo
04:37ensordecedor de la detonación. Un sonido que desgarró el silencio sepulcral del palacio.
04:46Y luego, la visión que la perseguiría hasta el fin de sus días. El cuerpo de Yana desplomándose.
04:52Un muñeco de trapo al que le hubieran cortado los hilos, cayendo al suelo con un golpe sordo
04:57y definitivo. El silencio que siguió fue peor que el disparo. Un silencio de muerte.
05:07Leocadia había huido, con el alma desgarrada, convencida de que la sangre de Yana manchaba
05:12sus manos para la eternidad. Ahora, Lorenzo la tenía atrapada en esa misma
05:20culpa. Yo sé lo que hiciste, Leocadia. Le había dicho, su voz un susurro venenoso.
05:30Yo lo vi todo. Una palabra mía y acabarás tus días en un garrote. Pero si Ángela se
05:35convierte en mi esposa, tu secreto morirá conmigo.
05:42Desesperada, rota, Leocadia aceptó. Anunció el compromiso como si estuviera leyendo su propia
05:48esquela. La boda se celebraría en la promesa, una farsa macabra para sellar su condena y
05:57la de su hija. Dos crímenes y una boda para taparlos. El de Yana y el que estaban a punto
06:06de cometer con el futuro de Ángela. Mientras tanto, en otra ala del palacio, Cruz observaba
06:16el tablero de ajedrez con una sonrisa satisfecha. Había sacrificado un peón, Leocadia, para
06:26proteger a su rey y a su reina. Le confió a su marido, Alonso, una versión cuidadosamente
06:32distorsionada de la verdad.
06:34Fue Leocadia, dijo, fingiendo una profunda aflicción. Estaba fuera de sí. Culpaba a
06:44Dolores de la muerte de su marido, y a Yana de corromper a Manuel.
06:52Ordenó la muerte de la madre y luego ejecutó a la hija. Incluso el robo de Curro fue parte
06:57de su venganza demencial contra nosotros. Alonso, devastado por la aparente traición,
07:07no supo qué creer. La red de mentiras de su esposa era tan experta que la verdad se
07:12había vuelto irreconocible. Pero no todos estaban dispuestos a aceptar la versión oficial.
07:21Curro sentía que una espina de hielo se le clavaba en el corazón cada vez que miraba
07:25a Lorenzo. La desaparición de Ángela y su reaparición en un estado de shock y debilidad
07:34no encajaban con un secuestro común. Había algo más, una crueldad calculada que llevaba
07:43la firma del capitán. La desconfianza de Curro era un fuego lento que crecía con cada
07:48hora que pasaba. Se reunió en secreto con Pía, la única persona en quien confiaba
07:57plenamente para desentrañar los nudos más oscuros.
08:03No tiene sentido, Pía, susurró Curro en la penumbra del despacho. Leocadia adoraba a
08:10llana. Podía estar en desacuerdo con su relación con Manuel, pero hasta el punto
08:18de matarla a sangre fría. Hilo de mi madre.
08:24No cuadra. Pía, cuyo rostro reflejaba la sabiduría del sufrimiento, asintió lentamente.
08:30Las cosas no siempre son como parecen en este lugar, Curro. Investigamos la muerte de Yana
08:40en su momento. Había cabos sueltos, detalles que nunca encajaron. Revisaron viejas notas,
08:50recuerdos fragmentados.
08:51Pía recordó algo, el disparo, el informe del médico, el que nos mostraron de manera tan
09:01apresurada, hablaba de una herida en el pecho. Pero recuerdo a un lacayo, uno que fue despedido
09:11poco después, que juraba haber oído dos sonidos esa noche.
09:15Uno fuerte, como un portazo, y otro más agudo, casi un silbido. Y los oyó desde el
09:25ala oeste, no desde la zona de servicio donde estaba Leocadia.
09:33Era una pequeña grieta en el muro de la mentira, pero suficiente para que Curro y Pía empezaran
09:38a excavar. Mientras ellos buscaban la verdad, Manuel luchaba su propia batalla. Su decisión
09:48de abandonar la empresa familiar y fundar la suya propia no era solo un acto de rebeldía
09:52profesional.
09:57Era una huida, una huida de la atmósfera asfixiante de la promesa, de los recuerdos de Yana que
10:02lo asaltaban en cada esquina. Leocadia lo enfrentó, su voz temblando
10:10de ira y dolor. Nos abandonas en el peor momento. Le espetó.
10:18Pero Manuel vio más allá de su rabia. Vio un miedo profundo, una desesperación que no
10:23cuadraba con la de una asesina a sangre fría.
10:25Su instinto, esa parte de él que todavía pertenecía a Yana, le decía que algo estaba
10:35terriblemente mal.
10:39La tensión en el palacio se podía cortar con un cuchillo. La audaz venganza de Catalina
10:45contra el varón de Valladares, llevándole estiércol a su palacio, había pasado de ser
10:50una anécdota a una crisis en toda regla.
10:55El varón, un hombre cuyo orgullo era tan grande como su crueldad, no se detendría ante
11:01nada.
11:06Irrumpió en la promesa hecho una furia, sus amenazas resonando en el gran salón.
11:11Pagarán por esta humillación. Haré que los Luján se arrastren por el fango. Gritó,
11:16con el rostro congestionado.
11:17La publicación de la noticia en un periódico nacional, señalando a Catalina como instigadora
11:26de revueltas, echó más leña al fuego.
11:33Adriano temblaba, pero Catalina, con la fuerza que le daba la razón, se mantuvo firme.
11:38En el corazón de la servidumbre, los dramas personales reflejaban la tormenta de los señores.
11:52Vera y Lope, incapaces de superar sus diferencias, rompieron su relación, dejando un rastro de
11:58amargura.
11:58María Fernández, ahogando su amor imposible por Samuel en alcohol, protagonizó una noche
12:08bochornosa en la verbena de Luján, para luego despertar sin recuerdos y con una profunda
12:13vergüenza.
12:18Petra, en su afán de servilismo hacia Cristóbal, sufrió un accidente en los jardines y exigió
12:24represalias, recrudeciendo su tóxica relación.
12:28Y Cristóbal, el gerente déspota, disfrutaba de su pequeño reino de terror, humillando
12:36a Pía y Ricardo a la menor oportunidad, recordándoles cínicamente que la puerta siempre estaba abierta
12:42si no soportaban su tiranía.
12:48Fue la reaparición de Ángela lo que aceleró el curso de los acontecimientos.
12:52Volvió desorientada, débil, con la mirada perdida.
12:58Leocadia la abrazó con la ferocidad de una leona, y luego se volvió hacia Lorenzo, su dolor transformado en una furia helada.
13:07Tú eres el responsable de esto.
13:14Siseo, Lorenzo, con su calma exasperante, simplemente arqueó una ceja.
13:23Cuidado, Leocadia, recuerda nuestro acuerdo.
13:27Pero Curro no se dejó intimidar.
13:28Se llevó a Ángela a un lugar seguro y, con paciencia y ternura, la ayudó a reconstruir los fragmentos de su cautiverio.
13:40Su relato era confuso, pero ciertas palabras se repetían.
13:44Un sótano húmedo.
13:46El olor a tabaco de puro.
13:47Una voz que me recordaba a la del capitán.
13:49No eran pruebas, pero eran suficientes para Curro.
13:57Desesperado, decidió ir a la Guardia Civil, dispuesto a denunciar a Lorenzo ante el sargento Burdina, sin importarle las consecuencias.
14:05Mientras Curro se dirigía a Luján, Pía siguió tirando del hilo de su recuerdo.
14:15Los dos sonidos.
14:19El lacayo despedido, decidió buscarlo.
14:22Con la ayuda de Rómulo, que conocía los entresijos del pueblo como la palma de su mano, lo encontraron trabajando en una finca a las afueras.
14:30El hombre, llamado Mateo, al principio se mostró reacio a hablar.
14:40Me advirtieron que mantuviera la boca cerrada si apreciaba mi empleo.
14:46Y mi vida, murmuró.
14:49¿Quién te advirtió, Mateo?
14:51Presionó Pía con suavidad.
14:53El capitán Lorenzo.
14:54Y el día después de la muerte de la doncella, vi algo más.
15:03Vi al capitán hablando en voz baja con la marquesa en los jardines.
15:10Parecían, conspiradores.
15:12Y luego vi al doctor Abel salir del palacio con el rostro pálido como un muerto.
15:16Nunca volvió.
15:21El doctor Abel, Pía y Curro, que ya había regresado frustrado de su encuentro con un sargento escéptico, se miraron.
15:33Abel había sido el médico que certificó la muerte de Yana.
15:36Había desaparecido misteriosamente poco después.
15:39La pieza encajaba.
15:44Si podían encontrar a Abel, podrían descubrir la verdad.
15:48Emprendieron una búsqueda frenética, utilizando los contactos de Manuel, quien, al ser informado de sus sospechas, se unió a la causa sin dudarlo.
15:57El recuerdo de Yana y la injusticia que se cernía sobre Leocadia le dieron un propósito que había perdido.
16:11Descubrieron que Abel se había trasladado a un pequeño pueblo de Córdoba, viviendo bajo otro nombre.
16:21Manuel, utilizando la excusa de un viaje de negocios para su nueva empresa, fue a buscarlo.
16:27Lo que Manuel encontró fue a un hombre roto por la culpa.
16:34Abel, entre sollozos, confesó la verdad.
16:40La noche del crimen, fue llamado a la promesa por Cruz.
16:45Cuando llegó, Yana yacía en el suelo, sangrando, pero viva.
16:49La bala le había atravesado el hombro, una herida grave pero no mortal.
16:57Leocadia ya había huido.
16:59La marquesa y el capitán Lorenzo estaban allí, relató Abel, con la voz temblorosa.
17:08Me amenazaron, me dijeron que si no firmaba un certificado de defunción y les ayudaba a sacar a Yana del palacio, mi familia sufriría las consecuencias.
17:21Lorenzo había sido quien le disparó de verdad, desde el pasillo.
17:30La pistola de Leocadia, según me confesó Cruz entre risas, estaba cargada con fogueo.
17:35Solo querían incriminarla, tenerla bajo su control para siempre, el plan era diabólico en su simplicidad.
17:51Lorenzo quería el control sobre los Figueroa y su fortuna a través de Ángela.
17:55Cruz quería a Leocadia como una marioneta leal y culpable, y a Yana fuera del camino de Manuel para siempre.
18:05¿Y Yana? ¿Qué pasó con ella? Preguntó Manuel, con el corazón en un puño.
18:11La sacamos del palacio esa misma noche, inconsciente.
18:19Lorenzo se la llevó. Me dijo que se encargaría de ella. Creí que la iba a matar.
18:26He vivido con ese tormento cada día de mi vida, confesó el médico.
18:31Manuel sintió una mezcla de horror y una extraña, salvaje esperanza.
18:35¿Y si Lorenzo no la había matado? ¿Y si la mantenía prisionera en algún lugar? El capitán era arrogante.
18:49Podría haberla mantenido viva como un trofeo, como una última carta en su manga.
18:54Con la confesión de Abel en la mano, Manuel regresó a la promesa la víspera de la boda.
18:59El palacio era un hervidero de actividad. Flores, música, invitados. Una celebración grotesca sobre un lecho de mentiras.
19:11Reunió a Curro, Pía, Alonso y Catalina. Les contó toda la historia. Alonso palideció, la traición de su esposa finalmente revelada en toda su monstruosa dimensión.
19:26La ira que sintió fue volcánica, pero Manuel lo contuvo. Aún no. No tenemos a Yana.
19:36Si nos enfrentamos a ellos ahora, la matarán. Debemos jugar su juego. La boda debe continuar.
19:45Pero tenderemos nuestra propia trampa. El plan era arriesgado, pero era el único que tenían.
19:59Utilizarían la boda como escenario para la confrontación final. Curro, con la ayuda de Rómulo y el resto del servicio leal, se encargó de buscar discretamente en todas las propiedades conocidas de Lorenzo.
20:10Sabían que el tiempo se agotaba. El día de la boda amaneció con un cielo plomizo, como si la naturaleza misma estuviera de luto.
20:27Ángela, pálida como un fantasma, fue vestida de novia. Leocadia, a su lado, parecía haber envejecido diez años en una noche.
20:35En la capilla improvisada en el gran salón, Lorenzo esperaba en el altar, su sonrisa de triunfo más repulsiva que nunca.
20:51Cruz observaba desde la primera fila, la perfecta imagen de la marquesa satisfecha.
20:56La ceremonia comenzó. El sacerdote pronunció las palabras rituales. Cuando llegó el momento de los votos, la voz de Ángela fue apenas un susurro inaudible.
21:09Lorenzo, impaciente, la agarró del brazo. Di que sí, si se o. Esperen. La voz de Manuel resonó en la capilla, firme y clara.
21:23Todos los ojos se volvieron hacia él. Caminó hacia el altar, seguido por Alonso, Curro y Pía.
21:36Esta boda es una farsa, declaró Manuel, su mirada fija en Lorenzo. Está construida sobre un crimen.
21:44Sobre dos crímenes, Lorenzo se echó a reír. ¿De qué hablas, muchacho? ¿Celos de última hora?
21:58Hablo del asesinato de Llana, dijo Manuel. Y luego, mirando a Cruz, añadió. Y del intento de asesinato de su reputación y la libertad de Leocadia.
22:07Cruz se levantó de un salto. Insolente, has perdido el juicio. Al contrario, intervino Alonso, su voz resonando con una autoridad que había permanecido dormida durante mucho tiempo.
22:27Por primera vez en años, el juicio ha vuelto a esta casa. Sabemos lo que hicisteis.
22:33Los dos. El pánico asomó brevemente en los ojos de Lorenzo. Agarró a Ángela con más fuerza, usándola como escudo.
22:48No sabéis nada. Son delirios. Sabemos de la pistola de fogueo. Marquesa, dijo Pía, dando un paso al frente.
22:57Sabemos del disparo real desde el pasillo, capitán. Y sabemos del doctor Abel y su confesión.
23:10La fachada de Cruz se desmoronó. Lorenzo, al verse perdido, desveló su verdadera naturaleza.
23:17Sacó una pequeña pistola de su chaqueta y la apretó contra la sien de Ángela.
23:25Nadie se mueva, gritó.
23:31Saldré de aquí con mi prometida, o morirá aquí mismo.
23:35Leocadia ahogó un grito de terror.
23:36El caos se apoderó de la sala. Los invitados gritaban, retrocediendo.
23:46Fue en ese preciso instante cuando las grandes puertas de la capilla se abrieron de golpe.
23:54Un silencio atónito cayó sobre la estancia.
23:58En el umbral, recortada contra la luz del exterior, había una figura.
24:02Una mujer, llevaba un vestido sencillo, su cabello estaba más corto, y una fina cicatriz blanca se dibujaba cerca de su clavícula, visible por el escote del vestido.
24:20Pero sus ojos, sus ojos eran los mismos. Llenos de fuego, de dolor y de una fuerza inquebrantable.
24:27Era Llana. Manuel sintió que el mundo se detenía. El aire abandonó sus pulmones. Llana.
24:41Susurró su nombre como una oración. Llana caminó lentamente hacia el altar, su mirada nunca abandonando a un Lorenzo paralizado por el shock.
24:49Me extrañaste, capitán. Dijo, su voz tranquila pero cortante como el acero.
25:00La aparición de la mujer que todos creían muerta fue el golpe de gracia.
25:07La mente de Lorenzo, incapaz de procesar lo imposible, se quebró.
25:12Por un segundo, su agarre sobre Ángela se aflojó.
25:19Fue todo lo que Curro necesitó. Se abalanzó sobre él como un rayo, desviando el arma y apartando a Ángela del peligro.
25:31Manuel y Rómulo se unieron a la refriega, inmovilizando al capitán.
25:35Llana se detuvo frente a Cruz, cuya cara era una máscara de horror e incredulidad.
25:42Tu plan era casi perfecto, marquesa, pero subestimaste una cosa. Mi voluntad de vivir.
25:53Y mi deseo de justicia. Resultó que Lorenzo, en su arrogancia, no la había matado.
25:59La había mantenido prisionera en una remota casa de campo, planeando usarla en el futuro contra los Luján si fuera necesario.
26:14Pero Llana, paciente y astuta, había planeado su fuga durante meses.
26:20Había seducido a un guardia joven e ingenuo, convenciéndolo de su inocencia y de la crueldad del capitán.
26:29La noche anterior, finalmente, habían escapado juntos.
26:34Había llegado a la promesa justo a tiempo, guiada por la providencia y un deseo de venganza que la había mantenido con vida.
26:40Con Lorenzo y Cruz expuestos, el resto del castillo de Naipes se derrumbó.
26:50El varón de Valladares, viendo a sus aliados caer, intentó escabullirse,
26:55pero fue interceptado por Catalina y un grupo de trabajadores del campo leales a ella,
27:00que habían acudido al palacio al enterarse de los problemas.
27:02Cristóbal, al ser interrogado, confesó su complicidad en el encubrimiento a cambio de una sentencia reducida.
27:13Su tiranía había terminado. La guardia civil, alertada por el sargento Burdina,
27:23a quien Curro finalmente había convencido con las nuevas pruebas, llegó para llevarse a los culpables.
27:29Lorenzo, Cruz, el varón, Cristóbal, todos fueron arrestados.
27:38Mientras se llevaban a Cruz, ésta lanzó una última mirada de odio a Alonso y a sus hijos.
27:46¿Me habéis destruido, Siseo?
27:49No, respondió Alonso con una calma gélida.
27:53Te has destruido a ti misma con tus propias mentiras.
27:59Cuando el polvo se asentó, un nuevo amanecer comenzó para la promesa.
28:03Un amanecer de verdad y de esperanza.
28:09El palacio, liberado de sus tiranos y secretos, pareció respirar de nuevo.
28:14Lo que siguió no fue una boda, sino una celebración de la vida.
28:17Leocadia, libre de la culpa que la había atormentado, abrazó a su hija Ángela, ambas llorando lágrimas de alivio.
28:33Su vínculo, puesto a prueba por el fuego, era ahora más fuerte que nunca.
28:38Vio a Curro tomar la mano de Ángela, y en sus ojos vio un futuro de amor verdadero y honesto.
28:43Pía y Ricardo, liberados del yugo de Cristóbal, por fin pudieron hacer planes.
28:53Con Dieguito jugando a sus pies en los jardines ahora pacíficos, soñaron con un futuro juntos, un futuro donde el miedo ya no tenía cabida.
29:01Ricardo se arrodilló y, con una sencillez conmovedora, le pidió a Pía que se casara con él.
29:15Ella aceptó entre lágrimas de felicidad.
29:18Catalina se ganó el respeto incondicional de su padre y de todos en la comarca.
29:21Se había demostrado a sí misma y al mundo que no era solo la hija del marqués, sino una líder por derecho propio.
29:36Alonso le entregó más responsabilidades en la gestión de la promesa, y ella las aceptó con orgullo.
29:41Al ver el amor florecer a su alrededor, Vera y López se encontraron en la cocina, el lugar donde todo había comenzado.
29:53Las discusiones y los malentendidos del pasado parecían triviales ahora.
30:01He sido un tonto, admitió López.
30:07Tu pasado no importa, solo importa nuestro futuro.
30:10Vera sonrió, una sonrisa genuina que iluminó su rostro, y lo besó, sellando su reconciliación.
30:16María Fernández, inspirada por la valentía de Llana, finalmente dejó de huir de sus sentimientos.
30:31Encontró a Samuel en la biblioteca y, sin más preámbulos, le confesó su amor.
30:36Samuel, que la había amado en silencio durante tanto tiempo, la tomó en sus brazos, prometiéndole un amor paciente y verdadero.
30:46Toño, con el corazón rebosante de alegría por la reconciliación con Simona y el nuevo comienzo de todos, encontró a Enora junto a la fuente.
31:00Se arrodilló y le ofreció un anillo hecho con una flor silvestre.
31:05No tengo mucho que ofrecer, Enora, pero te ofrezco todo lo que soy.
31:09Cásate conmigo.
31:14Esta vez, Enora no pidió tiempo.
31:16Sí, susurró.
31:18Sí, me casaré contigo.
31:23Y en el centro de todo, estaban Manuel y Llana.
31:27Se encontraron en el acantilado donde tantas veces habían soñado juntos.
31:31El sol se ponía, tiñendo el cielo de naranja y púrpura.
31:39Durante mucho tiempo, no dijeron nada.
31:45Simplemente se miraron, comunicándose con los ojos todo el dolor de la separación, toda la alegría del reencuentro.
31:51Creí que te había perdido para siempre, dijo finalmente Manuel, su voz rota por la emoción.
32:05Nunca me perdiste, respondió Llana, tomando su mano.
32:10Incluso en la más profunda oscuridad, tu recuerdo era mi única luz.
32:13Se besaron, no fue un beso de pasión desesperada, sino un beso de paz, de certeza.
32:27Un beso que prometía no un cuento de hadas, sino una vida real, con sus desafíos y sus alegrías, pero una vida que enfrentarían juntos.
32:36La promesa había sobrevivido a su noche más oscura.
32:44Las sombras habían sido expulsadas por la luz de la verdad.
32:50Y en los pasillos donde antes reinaban el miedo y la mentira, ahora resonaba la risa, la música y la promesa de un futuro brillante.
32:58La justicia había llegado, no como un final, sino como un nuevo y maravilloso comienzo.
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