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#ValleSalvajeAdriana #Rafael #descubren
Adriana y Rafael descubren el oscuro secreto de Úrsula en Valle Salvaje
En Valle Salvaje, el dolor por la muerte de Julio se convierte en un campo de batalla donde las acusaciones, los secretos y la sed de venganza amenazan con destruirlo todo. Rafael, consumido por la culpa, y Adriana, decidida a protegerlo, se enfrentan a la manipulación de Úrsula, que logra envenenar el corazón del Duque José Luis contra ellos.

Pero cuando un pequeño pájaro de madera llega a manos de Rafael, comienza a desve ...
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Transcripción
00:00Adriana y Rafael descubren el oscuro secreto de Úrsula en Valle Salvaje. En Valle Salvaje,
00:16el dolor por la muerte de Julio se convierte en un campo de batalla donde las acusaciones,
00:21los secretos y la sed de venganza amenazan con destruirlo todo.
00:24Rafael, consumido por la culpa, y Adriana, decidida a protegerlo, se enfrentan a la
00:33manipulación de Úrsula, que logra envenenar el corazón del duque José Luis contra ellos.
00:39Pero cuando un pequeño pájaro de madera llega a manos de Rafael, comienza a desvelarse un
00:45misterio oculto desde hace generaciones. Las últimas palabras de Julio, un diario secreto
00:50de Leonor de Aguirre y la verdadera identidad de Úrsula, que podría ser mucho más siniestra
00:55de lo que todos imaginan.
00:59Entre pasadizos ocultos, traiciones familiares y una verdad escrita con sangre, Adriana y
01:05Rafael arriesgarán todo para destapar al verdadero monstruo.
01:10¿Será demasiado tarde, o lograrán que la justicia finalmente hable en nombre de Julio?
01:14Índice hacia derecha una historia cargada de suspense, revelaciones inesperadas y giros
01:22que cambiarán para siempre el destino de Valle Salvaje.
01:26El sol de la mañana se derramaba sobre Valle Salvaje con una crueldad indiferente, dorando
01:32los campos y los viñedos como si no estuviera iluminando un mundo fracturado por el dolor.
01:37En la casa grande, el aire mismo parecía pesado, denso con el luto y las palabras no dichas.
01:46El funeral de Julio había sido un tormento, una herida abierta en la que José Luis de
01:51Gálvez había vertido sal con sus acusaciones.
01:56Ahora, un silencio opresivo se había apoderado de los pasillos, un silencio que gritaba más
02:01que cualquier discusión.
02:02Rafael sentía el peso de ese silencio en su alma.
02:08Cada rincón de la casa, cada objeto que sus ojos tocaban, le recordaba a Julio.
02:15Recordaba su risa, a menudo teñida de una melancolía que sólo ahora empezaba a comprender.
02:22Recordaba sus conversaciones, sus sueños truncados.
02:25Pero por encima de todo, recordaba la culpa.
02:28Era un veneno frío que se extendía por sus venas, una voz incesante que le susurraba
02:35que podría haber hecho más, que debería haber visto el peligro que se cernía sobre
02:39su amigo, sobre el hombre que era casi un hermano.
02:43La promesa de venganza de José Luis no era más que el eco externo de su propia tortura
02:48interna.
02:49Sabía que el duque lo consideraba un asesino, y una parte de sí mismo, la más oscura y
02:56vulnerable, estaba tentada a creerle.
03:01Adriana lo observaba desde el umbral de la biblioteca.
03:04Veía la tormenta en sus ojos, la forma en que sus hombros se curvaban bajo un peso invisible.
03:09Su propio dolor por Julio era agudo, una pérdida genuina de un alma joven y amable, pero su
03:17instinto protector hacia Rafael era ahora la fuerza dominante que la movía.
03:23Se negaba a dejar que se hundiera en ese abismo de autorrecriminación.
03:27Se acercó en silencio, sus pasos apenas un susurro sobre la alfombra persa, y posó una
03:32mano suave en su espalda.
03:34—No fue tu culpa, Rafael —dijo, su voz una caricia en la atmósfera helada.
03:42—No lo fue.
03:44Rafael se estremeció, pero no se giró.
03:47Su mirada estaba fija en un retrato de la familia Galvez de Aguirre colgado sobre la
03:51chimenea, uno en el que un joven Julio sonreía con timidez.
03:56—Le fallé, Adriana.
03:58Le prometí que estaría ahí, que lo protegería de Úrsula, de todo.
04:04—Y ahora, ahora está muerto, y su padre cree que nosotros lo matamos.
04:09Quizás, en cierto modo, tiene razón.
04:14—Nuestra guerra con Úrsula, nuestra ceguera, lo arrastró a él.
04:18—No —insistió Adriana, su voz firme como el acero.
04:23—La única responsable de la oscuridad que rodea esta casa es Úrsula.
04:27Ella lo envenenó, no con una sustancia, sino con su presencia, con su manipulación.
04:36Nosotros luchábamos contra ella.
04:38Julio estaba de nuestro lado.
04:40Murió siendo un valiente, no una víctima de nuestra negligencia.
04:45Sus palabras eran un bálsamo, pero la herida era demasiado profunda.
04:49Antes de que Rafael pudiera responder, la puerta se abrió con un crujido y Victoria entró.
04:56Su rostro, habitualmente sereno y controlado, estaba marcado por la preocupación.
05:03—José Luis está fuera de sí —dijo en voz baja, como si temiera que las paredes tuvieran oídos.
05:09—Ha dado órdenes explícitas al personal.
05:14—No debéis salir de la casa.
05:16Está hablando con sus abogados, buscando la manera de...
05:19—De inculparos formalmente.
05:23—Dice que tiene pruebas de vuestra conspiración.
05:26Adriana sintió un escalofrío.
05:30—¿Pruebas?
05:30¿Qué pruebas puede tener si no existen?
05:33Victoria suspiró, pasándose una mano por la frente.
05:36—No lo sé, pero el dolor lo ha cegado.
05:41Y alguien está alimentando ese fuego.
05:43Úrsula no se ha separado de él.
05:46—Lo consuela, le susurra al oído.
05:49—Está tejiendo su red con los hilos de la tragedia de mi hermano.
05:54En ese preciso instante, como si fuera una aparición convocada por sus palabras,
06:00Úrsula apareció en el pasillo, su figura envuelta en un luto impecable y dramático.
06:06Sus ojos estaban enrojecidos, pero había un brillo de triunfo en ellos que sólo alguien
06:12tan observador como Adriana podía detectar.
06:15Se detuvo al verlos reunidos, llevando una mano a su pecho en un gesto de dolor teatral.
06:21—Oh, perdonadme, no quería interrumpir —dijo con voz quebrada.
06:27Sólo buscaba un poco de paz.
06:30—El dolor es insoportable, pobre mi Julio, y pobre José Luis,
06:35tener que soportar la presencia de aquellos que trajeron esta desgracia a su hogar.
06:39La provocación era tan afilada como un estilete.
06:45Rafael se tensó, sus puños apretándose a sus costados.
06:49—No tienes vergüenza, Úrsula.
06:52Ni siquiera en un momento como este puedes dejar de ser la víbora que eres.
06:55Úrsula abrió los ojos de par en par, una máscara de inocencia herida.
07:02—Rafael, por favor.
07:06—¿Cómo puedes ser tan cruel?
07:07Mi corazón está roto.
07:09Amaba a Julio.
07:10Amabas la posición que te daba, el poder que creías obtener a través de él.
07:15Replicó Adriana, dando un paso al frente, interponiéndose entre Rafael y la ponzoña de Úrsula.
07:21—Pero se te acabó el juego.
07:24Julio sabía quién eras, y nosotros también.
07:28Una fugaz sombra de pánico cruzó el rostro de Úrsula antes de ser reemplazada por una sonrisa condescendiente y triste.
07:36—Estáis tan consumidos por vuestro odio que veis monstruos donde no los hay.
07:40Sois vosotros quienes tenéis que responder por vuestras acciones.
07:45—Ahora, si me disculpáis, el duque me necesita.
07:48A diferencia de otros, yo sí sé consolar a un padre en duelo.
07:53Se deslizó por el pasillo como una sombra, dejando tras de sí un rastro de perfume dulce y veneno.
08:02—Tenemos que salir de aquí.
08:04Dijo Rafael, su voz urgente.
08:06No podemos quedarnos atrapados mientras ella y José Luis construyen una horca para nosotros.
08:11—No podemos huir, Rafael —contestó Victoria.
08:17Eso solo os haría parecer más culpables.
08:22—Tenemos que luchar desde dentro.
08:24Tenemos que encontrar la verdad.
08:25La verdadera causa de la muerte de Julio.
08:27Pero la verdad era un tesoro enterrado bajo capas de mentiras, dolor y manipulación.
08:36Y en ese momento, no tenían ni la primera pista de dónde empezar a cavar.
08:42Mientras tanto, en una pequeña casa del servicio, lejos del luto opulento de la casa grande,
08:47a lejos sentía que se ahogaba.
08:49La prohibición de su padre le había robado el derecho a llorar a su hermano, a despedirse.
08:57Había logrado colarse en el funeral, un fantasma entre los vivos,
09:02viendo desde la distancia cómo enterraban una parte de su propia alma.
09:07Pero ese acto de rebeldía solo había avivado su rabia y su impotencia.
09:12Mercedes, su madre, lloraba en silencio en su habitación,
09:16una mujer rota por el desprecio del hombre que una vez amó y la pérdida de su hijo.
09:23Luisa, la fiel doncella, le trajo un vaso de agua.
09:27Sus ojos estaban llenos de compasión.
09:31Señorito Alejo, no debe torturarse así.
09:34¿Qué más puedo hacer, Luisa?
09:37Respondió él, su voz ronca.
09:40Mi padre me ha desterrado.
09:42Mi hermano está muerto.
09:43Y esa mujer, Úrsula, se pasea por la casa como si fuera la dueña y señora de nuestro dolor.
09:52Rafael tenía razón sobre ella.
09:54Todos lo subestimamos.
09:56Don Rafael es un buen hombre.
09:58Asintió Luisa.
10:00Y la señorita Adriana.
10:02¿Están sufriendo mucho?
10:04Lo sé.
10:04Y mi padre los culpa.
10:06Es una locura.
10:09Julio.
10:10Julio le temía a Úrsula.
10:11Me lo dijo, no con esas palabras, pero lo vi en sus ojos las últimas semanas.
10:18Estaba atrapado.
10:19Asustado.
10:21Alejo se levantó y comenzó a caminar por la pequeña habitación como un animal enjaulado.
10:28Necesitaba hacer algo.
10:30No podía quedarse de brazos cruzados mientras la injusticia se apoderaba de su hogar.
10:34Pensó en Rafael, en su promesa de ayudarle.
10:39Quizás, quizás juntos podrían encontrar una manera de honrar la memoria de Julio destapando la verdad.
10:47Pero, ¿cómo contactarlo?
10:49Estaba prisionero en su propia casa.
10:51La solución a ese enigma se encontraba en el lugar más inesperado.
10:55En el jardín, cerca de los viejos establos, el pequeño Pedrito jugaba solo con una pequeña figura de madera.
11:05Era un pájaro, toscamente tallado, pero hecho con cariño.
11:10El niño estaba callado, sus grandes ojos fijos en el juguete, reviviendo una y otra vez la última conversación que tuvo con Julio.
11:18Las palabras del joven Galvez resonaban en su cabeza, un secreto pesado para un corazón tan pequeño.
11:27Si me pasa algo, dáselo a Rafael.
11:30Solo a Rafael.
11:31Él sabrá qué hacer.
11:33Pedrito había visto a Rafael en el funeral.
11:36Había visto el dolor en su rostro y el odio en los ojos del duque cuando lo acusó.
11:42Tenía miedo.
11:43Miedo de José Luis.
11:44Miedo de Úrsula, cuyo falso llanto no lo había engañado.
11:48Pero le había hecho una promesa a Julio, y las promesas eran sagradas.
11:54Con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho, tomó una decisión.
12:00Esperaría a que cayera la noche.
12:02Se escabulliría hasta la biblioteca.
12:04Sabía que a Rafael le gustaba estar allí cuando estaba triste.
12:09Tenía que darle el pájaro de madera.
12:11Tenía que cumplir la última voluntad de su amigo Julio.
12:13La noche cayó sobre Valle Salvaje como un sudario.
12:19En la casa grande, la tensión era un ente vivo.
12:24José Luis se había encerrado en su despacho con una botella de brandy y sus demonios.
12:30Úrsula, tras asegurarse de que el duque estaba sumido en su miseria, se retiró a sus aposentos, pero no a dormir.
12:37Había algo que la inquietaba.
12:40Una conversación que había escuchado de lejos entre Julio y el pequeño Pedrito días antes de la tragedia.
12:47No le dio importancia entonces, pero ahora, cada detalle suelto era una amenaza potencial.
12:53¿Qué podría haberle dicho Julio a ese niño?
12:58Rafael y Adriana estaban en la biblioteca, tal como Pedrito había predicho.
13:04Hablaban en susurros, trazando un plan que parecía imposible.
13:08Necesitamos pruebas, Adriana.
13:12Algo tangible.
13:13La palabra de Alejo no será suficiente para un hombre ciego de dolor como José Luis.
13:17Lo sé, pero... ¿Dónde buscamos?
13:22La habitación de Julio.
13:24Seguramente Úrsula o el propio duque ya la han sellado o revisado.
13:29Fue entonces cuando una pequeña figura apareció en la puerta entreabierta.
13:34Pedrito se asomó, sus ojos enormes en la penumbra.
13:39¿Señorito Rafael?
13:40Susurró.
13:41Rafael se giró, sorprendido.
13:44Pedrito, ¿qué haces aquí?
13:45Es muy tarde.
13:47El niño entró, cerrando la puerta con cuidado a su espalda.
13:52Se acercó a Rafael, con las manos apretadas a la espalda.
13:57Tengo algo para usted.
13:58Me lo dio el señorito Julio.
14:00Adriana y Rafael intercambiaron una mirada de asombro.
14:05¿Julio te dio algo?
14:06¿Cuándo?
14:07Preguntó Adriana con suavidad, arrodillándose para estar a su altura.
14:10El día antes, antes de que se fuera al cielo, dijo Pedrito, su labio inferior temblando.
14:20Me dijo que, que si le pasaba algo, se lo diera a usted, señorito Rafael.
14:26Dijo que solo usted lo entendería.
14:28El niño extendió su mano y le entregó a Rafael el pájaro de madera.
14:34Rafael lo tomó.
14:37Era ligero, hecho de madera de olivo.
14:39La talla era simple, casi infantil, pero había algo en ella.
14:43Un detalle.
14:46En la base, apenas visible, había una inicial grabada.
14:50Una L, no una J de Julio, ni una G de Galvez.
14:54Una L.
14:56¿Te dijo algo más, Pedrito?
14:58Preguntó Rafael, su mente acelerada.
15:01El niño asintió.
15:04Dijo que el pájaro canta donde nacen los secretos.
15:07¿Y qué?
15:07Que le tenía miedo a la sombra que sonreía.
15:11La sombra que sonreía.
15:13La descripción era escalofriantemente perfecta para Úrsula.
15:18Pero, ¿y el resto?
15:19¿El pájaro canta donde nacen los secretos?
15:22La L, no tenía sentido.
15:25De repente, un ruido en el pasillo lo sobresaltó.
15:28Pedrito soltó un gritito ahogado y se escondió detrás de Adriana.
15:32La puerta se abrió y Úrsula apareció, forzando una sonrisa maternal.
15:38Pedrito, cariño, ¿qué haces aquí tan tarde?
15:41Tu madre te está buscando.
15:43Vamos, te acompañaré.
15:47Sus ojos se clavaron en la mano de Rafael, en el pájaro de madera.
15:51Por una fracción de segundo, su sonrisa vaciló, y una expresión de pura ansiedad la reemplazó.
16:01Fue tan rápido que casi lo perdieron, pero Adriana lo vio.
16:05Y supo, con una certeza helada, que ese pequeño objeto de madera era la clave de todo.
16:10Gracias, Úrsula, pero nosotros lo acompañaremos, dijo Adriana, poniéndose de pie y tomando la mano de Pedrito.
16:19No te preocupes, Úrsula recuperó la compostura, su sonrisa volviendo a ser melosa.
16:27Por supuesto, solo me preocupaba por el pequeño.
16:33Con todo lo que ha pasado, es importante que todos estemos a salvo.
16:38Buenas noches.
16:39Se fue, pero su presencia dejó un rastro de frío en la habitación.
16:44Ella sabe lo del pájaro, susurró Rafael.
16:46O lo sospecha, ¿viste su cara?
16:51Sí, confirmó Adriana.
16:54Y eso significa que estamos en el camino correcto.
16:58Tenemos que descifrar esto, Rafael.
17:00Y tenemos que hacerlo rápido.
17:02Después de llevar a un asustado Pedrito con su madre, asegurándole que era un niño muy valiente, regresaron a la biblioteca.
17:12Rafael no dejaba de darle vueltas al pájaro en sus manos.
17:15El pájaro canta donde nacen los secretos.
17:19Es una metáfora, un acertijo.
17:22¿Y la L qué significa?
17:24Adriana paseaba por la habitación, su mente trabajando febrilmente.
17:30Miraba los libros, los mapas antiguos de la finca colgados en las paredes, los retratos familiares.
17:38Sus ojos se detuvieron en uno en particular.
17:40El de Leonor de Aguirre, la matriarca de la familia, la abuela de José Luis y Victoria, una mujer de leyenda conocida por su inteligencia y su carácter reservado.
17:52Rafael, dijo lentamente, ¿cómo se llamaba la abuela del duque?
17:56Leonor.
17:57¿Por qué?
17:57Adriana se acercó al retrato, L de Leonor, y si no es un lugar, sino una persona, o algo que le pertenecía a ella.
18:08Rafael se acercó, mirando el pájaro y luego el retrato.
18:12Leonor era famosa por sus jardines y su aviario.
18:14Le encantaban los pájaros, pero el aviario fue desmantelado hace años, y sus aposentos, preguntó Adriana.
18:24La parte antigua de la casa, la suite de la matriarca.
18:28Nadie la usa desde que ella murió.
18:32Está cerrada, José Luis la mantiene como un santuario, donde nacen los secretos.
18:37La suite de una mujer conocida por su discreción y sus secretos.
18:43L de Leonor, y un pájaro.
18:46Las piezas empezaban a encajar.
18:48Tiene que ser allí, dijo Rafael, con una nueva chispa de determinación en sus ojos.
18:56Julio encontró algo allí, algo que Leonor escondió, y que de alguna manera, está conectado con Úrsula.
19:02Pero, ¿cómo entramos?
19:06José Luis jamás nos daría la llave.
19:08No necesitamos a José Luis, dijo Rafael.
19:13Necesitamos a alguien que conozca esta casa mejor que nadie.
19:16Necesitamos a Luisa.
19:18Y a Alejo.
19:20El plan era arriesgado, casi suicida.
19:23Implicaba eludir la vigilancia impuesta por el duque, navegar por los pasillos oscuros de una casa llena de enemigos y entrar en una habitación prohibida.
19:32Pero era su única oportunidad.
19:35Rafael encontró la manera de enviar un mensaje a Alejo a través de uno de los mozos de cuadra que aún le guardaba lealtad.
19:43El mensaje era simple.
19:46El pájaro de Leonor.
19:47Medianoche en el jardín de las rosas.
19:51Tu hermano necesita justicia.
19:53Alejo recibió la nota y, por primera vez desde la muerte de Julio, sintió una oleada de esperanza en lugar de desesperación.
20:00Sabía exactamente a qué se refería Rafael.
20:05Cuando eran niños, Julio y él habían descubierto un pasadizo secreto que conectaba las antiguas cocinas con el ala oeste, cerca de los aposentos de su bisabuela.
20:15Era su refugio secreto.
20:18El pájaro de Leonor era la contraseña que usaban.
20:21Su hermano le estaba hablando desde la tumba.
20:23Esa noche, mientras una tormenta eléctrica comenzaba a gestarse en el horizonte, iluminando el cielo con relámpagos silenciosos, cuatro personas se movían por las sombras de Valle Salvaje, unidas por un propósito común.
20:40Rafael y Adriana salieron de la biblioteca por una puerta que daba a la terraza, aprovechando el estruendo de un trueno para ocultar el sonido.
20:47Se deslizaron por el jardín, la hierba húmeda por el rocío.
20:54Al mismo tiempo, Alejo, con la ayuda de Luisa, que distrajo al único guardia que vigilaba la casa del servicio, salió y corrió hacia el punto de encuentro.
21:03Se encontraron en el jardín de las rosas, las flores oscuras y aterciopeladas en la noche.
21:12Gracias por venir, dijo Rafael, estrechando la mano de Alejo.
21:16Haría cualquier cosa por Julio, respondió Alejo, su voz firme.
21:23¿Qué has descubierto?
21:25Rafael le mostró el pájaro de madera y le contó la historia de Pedrito.
21:29La mención de la L y los aposentos de Leonor hizo que Alejo asintiera con gravedad.
21:37El pasadizo, todavía existe, podemos entrar por ahí.
21:41Luisa, ¿puedes asegurarte de que nadie nos siga?
21:44¿Y vigilar la puerta del pasillo principal?
21:48Luisa, aunque temblaba de miedo, asintió con valentía.
21:52Cuenten conmigo, por el señorito Julio.
21:54Guiados por Alejo, se dirigieron a la parte trasera de la casa, a una vieja puerta de bodega cubierta de hiedra.
22:04Con un chirrido que protestaba por los años de desuso, Alejo logró abrirla.
22:10El aire que salió del interior era frío y olía a tierra húmeda y a tiempo.
22:14El pasadizo era estrecho y oscuro.
22:18Tuvieron que usar la luz de sus teléfonos móviles para avanzar, sus sombras bailando en las paredes de piedra.
22:25El silencio era total, roto solo por el sonido de su propia respiración y el latido de sus corazones.
22:34Después de lo que pareció una eternidad, Alejo se detuvo frente a una sección de la pared que parecía sólida.
22:40Buscó a tientas y presionó un ladrillo suelto.
22:45Con un gemido sordo, una parte de la pared se deslizó hacia un lado, revelando el opulento papel tapiz de un pasillo interior.
22:55Estaban dentro, a pocos metros de la suite de Leonor.
22:58Mientras tanto, Úrsula no podía dormir.
23:01La imagen del pájaro de madera en la mano de Rafael la atormentaba.
23:07Sabía que Julio había estado investigando, haciendo preguntas sutiles sobre su pasado.
23:13Y recordaba haberlo visto salir del ala oeste, cerca de los aposentos de la matriarca, unos días antes de su muerte.
23:20Una terrible sospecha comenzó a formarse en su mente.
23:26Si Julio había encontrado algo allí, y si de alguna manera había logrado pasarle esa información a Rafael.
23:34Todo su plan, toda su vida cuidadosamente construida, podría derrumbarse.
23:39Movida por el pánico, decidió actuar.
23:42Se levantó, se vistió de oscuro y salió de su habitación.
23:48No iba a permitir que Rafael y Adriana la destruyeran.
23:53Iría a la suite de Leonor ella misma.
23:55Forzaría la cerradura si era necesario.
23:57Tenía que encontrar lo que Julio había encontrado y destruirlo para siempre.
24:03En el pasillo del ala oeste, Rafael, Adriana y Alejo llegaron a la puerta de la suite.
24:08Estaba cerrada con una pesada llave de hierro.
24:13No podremos forzarla sin hacer ruido.
24:15Susurró Alejo.
24:18Rafael volvió a examinar el pájaro de madera.
24:21La luz de su teléfono se reflejó en algo en la cola del pájaro.
24:26Una pequeña ranura, con cuidado, usando la uña, tiró de ella.
24:30Una pieza de madera se deslizó, revelando un fino trozo de metal doblado en su interior.
24:35No era una llave, sino una ganzúa, ingeniosamente oculta.
24:43Julio lo planeó todo.
24:44Murmuró Rafael, sintiendo una mezcla de admiración y una profunda tristeza.
24:50Con manos temblorosas pero firmes, Rafael introdujo la ganzúa en la cerradura.
24:56Había aprendido algunas cosas en su turbulento pasado,
25:00habilidades que nunca pensó que usaría para algo tan crucial.
25:03Tras unos segundos de tensión, se escuchó un suave clic.
25:08La puerta estaba abierta.
25:12Entraron en la habitación y la cerraron tras ellos.
25:15El aire estaba inmóvil, cargado con el perfume de lavanda seca y naftalina.
25:21Los muebles estaban cubiertos con sábanas blancas, como fantasmas esperando en la oscuridad.
25:26—¿Qué buscamos exactamente? —preguntó Adriana, su voz apenas un susurro.
25:33—No lo sé.
25:35—Algo que Leonor escondió.
25:37—Algo que delataría a Úrsula. —respondió Rafael.
25:41Comenzaron a buscar, moviéndose con un cuidado exquisito.
25:44Revisaron cajones, armarios, detrás de los cuadros.
25:51Alejo, recordando historias sobre su bisabuela, se dirigió a un imponente escritorio de caoba en una esquina.
26:00Sabía que ella era una escritora prolífica de diarios.
26:03Mientras buscaban, Úrsula llegó al final del pasillo.
26:06Vio una delgada línea de luz bajo la puerta de la suite y su sangre se geló.
26:13Ya estaban dentro.
26:15Con el corazón desbocado, sacó una horquilla de su pelo y comenzó a trabajar en la cerradura,
26:21su mente una vorágine de rabia y miedo.
26:26Dentro, Alejo encontró un compartimento secreto en el escritorio.
26:30Dentro, había una caja de música de plata y, debajo de ella,
26:34un pequeño diario encuadernado en cuero con las iniciales L.
26:40Agravadas en oro.
26:41Lo encontré.
26:43Susurró.
26:44Se reunieron a su alrededor mientras Alejo abría el diario.
26:48Las páginas estaban llenas de una caligrafía elegante pero firme.
26:53Era el diario personal de Leonor de Aguirre.
26:57Ojeó las páginas hasta llegar a las últimas entradas, fechadas poco antes de su muerte.
27:01Y entonces, leyeron.
27:06Leonor escribía sobre una joven enfermera que había contratado para cuidarla en sus últimos días,
27:11una joven encantadora y servicial llamada.
27:16Inmaculada.
27:17La matriarca, con su aguda percepción, pronto vio la oscuridad detrás de la sonrisa de la joven.
27:23Escribió sobre pequeñas sumas de dinero que desaparecían, sobre joyas que se perdían.
27:31Pero lo más escalofriante vino después.
27:34Leonor comenzó a sentirse cada vez más débil, de una manera que los médicos no podían explicar.
27:40Sospechaba que la enfermera la estaba envenenando lentamente, con una sustancia derivada de una planta poco común que crecía en los invernaderos,
27:50para acelerar su herencia, ya que la había incluido en su testamento por un capricho de generosidad.
27:55La última entrada era frenética.
27:59Inmaculada sabe que sospecho.
28:01He visto su verdadera cara.
28:04Es un monstruo.
28:05He escrito una confesión detallada y la he escondido.
28:07Si muero, que Dios perdone mi alma y que la justicia encuentre a esta criatura del infierno.
28:14Su verdadero nombre no es Inmaculada.
28:17La escuché hablar una noche.
28:19Se llama, Úrsula.
28:21Un jadeo colectivo llenó la habitación.
28:24Úrsula era una asesina.
28:26Había matado a la matriarca de la familia años atrás y había regresado bajo una nueva identidad para repetir la historia,
28:33esta vez con Julio, para hacerse con la fortuna de los Galvez de Aguirre.
28:38En ese momento, la cerradura de la puerta hizo otro clic y la puerta se abrió de golpe.
28:46Úrsula estaba allí, su rostro descompuesto por el odio.
28:49En su mano, brillaba el metal de un pesado candelabro.
28:54Veo que habéis encontrado los desvaríos de una anciana senil.
28:58Siseó, su voz despojada de toda dulzura.
29:01Ese diario no prueba nada.
29:05Prueba que eres una asesina, Úrsula.
29:08Dijo Rafael, interponiéndose entre ella y los demás.
29:13Mataste a Leonor e intentaste matar a Julio.
29:16Julio fue un accidente.
29:18Gritó ella, sus ojos enloquecidos.
29:21Un estúpido y débil accidente.
29:24Se puso sentimental, empezó a dudar.
29:26Iba a confesarle todo a su padre.
29:29No podía permitirlo.
29:31Arruinó años de planificación.
29:33La confesión quedó suspendida en el aire, cruda y monstruosa.
29:38¿Y qué hiciste?
29:40Preguntó Adriana, su voz temblando de rabia.
29:43¿Lo empujaste?
29:44¿Le diste una dosis final de tu veneno?
29:46No importan los detalles.
29:50Escupió Úrsula, avanzando hacia ellos.
29:52Lo que importa es que ahora vosotros sabéis demasiado.
29:56Y no voy a ir a la cárcel por culpa de una vieja muerta y un niñato enamorado.
30:01Se abalanzó hacia lejos, que sostenía el diario.
30:06Pero Rafael fue más rápido.
30:09La interceptó, agarrando su muñeca.
30:11Lucharon, y el candelabro cayó al suelo con un estrépito.
30:15Úrsula, con una fuerza sorprendente, se zafó y corrió hacia la puerta.
30:22José Luis.
30:23¿Socorro?
30:24Empezó a gritar, cambiando su rostro al de una víctima aterrorizada.
30:30Rafael y Adriana intentan matarme.
30:33Están destruyendo la habitación.
30:35Los gritos resonaron por toda la casa.
30:39En su despacho, José Luis, sacado de su estupor alcohólico por el alboroto,
30:45se puso en pie de un salto.
30:49Agarró un atizador de la chimenea y subió corriendo las escaleras,
30:53con el corazón lleno de una furia justiciera.
30:57Llegó al pasillo justo cuando Úrsula salía corriendo de la habitación,
31:01con la ropa rasgada, que ella misma había desgarrado,
31:04y lágrimas de cocodrilo surcando su rostro.
31:07José Luis, gracias a Dios, están locos, dijeron que yo maté a Julio y me atacaron.
31:16José Luis, al verla en ese estado y luego a Rafael,
31:19Adriana y su propio hijo Alejo saliendo de la habitación prohibida de su abuela,
31:24sintió que la sangre le hervía.
31:25La narrativa de Úrsula encajaba perfectamente con su propia convicción.
31:32Miserables, rugió, levantando el atizador.
31:35Os advertí que no os acercarais a mi familia.
31:40Primero mi hijo, y ahora esto.
31:43Se lanzó hacia Rafael, con los ojos inyectados en sangre,
31:47ciego a todo excepto a su dolor y a la manipulación de la mujer que tenía al lado.
31:53No, padre, espera, gritó Alejo, interponiéndose.
31:57Estás cometiendo un error.
31:59Ella es la asesina.
32:00Apártate, traidor, le ordenó José Luis, empujándolo a un lado.
32:07Pero Adriana no iba a dejar que Rafael se enfrentara solo a aquella furia ciega.
32:13Cogió el diario del suelo, donde había caído durante la refriega.
32:17Lea esto, Duque, gritó, su voz resonando con una autoridad inesperada.
32:25Deje de escuchar a la serpiente que le susurra al oído y lea la verdad.
32:28Son las palabras de su abuela.
32:32Le arrojó el diario.
32:34El pequeño libro aterrizó a los pies de José Luis.
32:37Él lo miró, luego a Úrsula, que palideció visiblemente,
32:41y de nuevo a Adriana y Rafael.
32:45Por un instante, la duda luchó contra la certeza de su dolor.
32:49Es una farsa.
32:50Lo han falsificado.
32:52Chilló Úrsula, intentando recuperar el control.
32:54Pero en ese momento crucial, otra figura apareció al final del pasillo.
33:00Era Victoria, alertada por los gritos.
33:04Y no venía sola.
33:06Detrás de ella, caminaba el capitán de la Guardia Civil,
33:09un hombre de rostro severo, y dos de sus agentes.
33:15Luisa, al ver la dirección que tomaban los acontecimientos,
33:19había corrido a dar la alarma.
33:20¿Qué está ocurriendo aquí, Duque?
33:25Preguntó el capitán, su voz tranquila pero imponente.
33:30Capitán, exclamó Úrsula, corriendo hacia él.
33:34Deténgalos.
33:34Han allanado esta habitación y me han atacado.
33:37Son los asesinos de Julio.
33:40El capitán miró a Rafael, luego a José Luis,
33:44que seguía paralizado, con el atizador en la mano y el diario a sus pies.
33:48Rafael, Adriana, dijo el capitán con calma.
33:55¿Tienen algo que decir?
33:56Rafael, manteniendo la calma, dio un paso al frente.
34:02Tenemos la verdad, capitán.
34:04La verdad sobre la muerte de Julio Gálvez,
34:06y sobre la muerte de Doña Leonor de Aguirre.
34:10Está todo en ese diario,
34:11y en la confesión que esta mujer acaba de hacernos.
34:14El capitán se inclinó y recogió el diario.
34:18Lo abrió, sus ojos recorriendo rápidamente la última página.
34:23Levantó la vista, y su mirada se posó, fría y calculadora, sobre Úrsula.
34:30Señora, o señorita, sea quien sea,
34:33creo que va a tener que acompañarnos al cuartel.
34:37Tenemos muchas preguntas que hacerle.
34:39La máscara de Úrsula se desmoronó por completo.
34:41El terror puro, animal, se apoderó de su rostro.
34:48Miró a su alrededor, buscando una vía de escape,
34:51pero los agentes la flanqueaban.
34:55Su juego había terminado.
34:56En un último acto de desesperación,
34:59se lanzó contra Victoria.
35:00Tú, tú siempre lo supiste, siempre me odiaste.
35:05Los agentes la inmovilizaron antes de que pudiera hacer daño.
35:11Mientras se la llevaban, gritando y maldiciendo,
35:14una última y escalofriante amenaza salió de sus labios,
35:18dirigida a José Luis.
35:19Sus gritos se desvanecieron por el pasillo,
35:32dejando un silencio denso y pesado a su paso.
35:37José Luis se quedó inmóvil, como una estatua de granito.
35:40El atizador cayó de su mano, resonando en el suelo de mármol.
35:46Miró el diario, ahora en manos del capitán,
35:49miró los rostros de Rafael y Adriana,
35:51llenos de una tristeza agotada,
35:54y miró a su hijo Alejo,
35:55que lo observaba con una mezcla de miedo y reproche.
35:59Y por primera vez, el velo de la ira se rasgó,
36:03revelando el abismo de un error terrible.
36:06Se dio cuenta de que su dolor, tan grande y tan real,
36:10lo había convertido en un títere en manos de un monstruo.
36:15Había acusado a los inocentes.
36:17Había desterrado a su propio hijo.
36:19Había estado a punto de cometer una atrocidad irreparable.
36:23Una única lágrima, caliente y pesada, rodó por su mejilla.
36:29No dijo nada, simplemente se dio la vuelta y caminó lentamente hacia su despacho,
36:33cada paso el de un hombre que acaba de comprender la verdadera profundidad de su pérdida y de su fracaso.
36:38Victoria se acercó a Rafael y Adriana.
36:43No sé cómo daros las gracias.
36:45Habéis salvado a esta familia de destruirse por completo.
36:48Solo queríamos justicia para Julio, dijo Rafael en voz baja.
36:54El capitán, después de dar unas órdenes a sus hombres, se volvió hacia ellos.
36:59El diario de Doña Leonor, junto con vuestro testimonio y el de su hijo, será crucial.
37:06Pero el informe forense preliminar de Julio ya apuntaba a algo extraño.
37:12Una sustancia no identificada en su organismo.
37:15Ahora sabemos qué buscar, se hará justicia, la noche terminó.
37:20El amanecer llegó, no con la crueldad indiferente del día anterior, sino con una luz suave, casi tímida,
37:28que parecía prometer una limpieza, un nuevo comienzo.
37:33Rafael y Adriana estaban en la terraza, viendo cómo el sol ascendía sobre el valle.
37:37El agotamiento era inmenso, pero por primera vez en días, el aire que respiraban no parecía envenenado.
37:47La culpa que había atenazado a Rafael había sido reemplazada por una pena clara y pura por su amigo,
37:54una pena que ahora podía empezar a sanar.
37:58Adriana se apoyó en él, y él la rodeó con su brazo.
38:02Habían enfrentado la tormenta juntos y habían salido al otro lado,
38:05no ilesos, pero sí más fuertes, su vínculo forjado en el fuego de la adversidad.
38:13Alejo se unió a ellos.
38:14Había una nueva madurez en su mirada.
38:17Mi padre quiere veros.
38:19A los dos, se miraron, una chispa de incertidumbre.
38:24Siguieron a Alejo hasta la biblioteca.
38:28José Luis estaba de pie junto a la ventana, de espaldas a ellos.
38:31Cuando se giró, su rostro era el de un hombre devastado, pero la furia había desaparecido,
38:38reemplazada por una profunda y amarga pesadumbre.
38:40No hay palabras, comenzó, su voz ronca, que puedan expresar la magnitud de mi error.
38:49O la profundidad de mi vergüenza, os hace use con acento agudo.
38:54Os amenacé, y todo el tiempo, la asesina de mi hijo estaba a mi lado, consolándome.
39:01Hizo una pausa, tragando saliva con dificultad.
39:04Salvasteis a Julio de sus garras una vez.
39:07Y ahora, habéis salvado su memoria.
39:10Habéis traído la verdad a esta casa de mentiras.
39:14Miró a Rafael directamente a los ojos.
39:16Te juzgué mal, Rafael, desde el principio.
39:21Veía en ti una amenaza, cuando en realidad eras el aliado más leal que mi hijo podría haber tenido.
39:26Te pido, te pido perdón.
39:31La disculpa, viniendo de un hombre tan orgulloso, fue tan impactante como un trueno.
39:39Rafael asintió, aceptando no solo las palabras, sino el dolor que las impulsaba.
39:45Todos queríamos a Julio, duque.
39:48Eso es lo único que importa ahora.
39:51José Luis luego se giró hacia su otro hijo.
39:54Alejo.
39:54Te fallé, te di la espalda cuando más me necesitabas.
39:59Cuando más necesitabas a tu padre.
40:03¿Podrás perdonarme algún día?
40:05Alejo, con los ojos llorosos, dio un paso adelante.
40:11Eres mi padre, ya te he perdonado.
40:13Padre e hijo se abrazaron.
40:15Un abrazo torpe, cargado de años de distancia y un dolor reciente,
40:19pero un abrazo que prometía ser el primer paso hacia la reconstrucción de su relación rota.
40:26La casa grande ya no se sentía como una prisión.
40:30El luto seguía allí, una herida que tardaría en cicatrizar,
40:33pero ya no era un luto contaminado por la mentira y el odio.
40:36Era el duelo honesto por un joven perdido demasiado pronto.
40:42Más tarde, Rafael y Adriana caminaron por los viñedos,
40:46la tierra de valle salvaje extendiéndose ante ellos, vibrante y llena de vida.
40:51El futuro era incierto.
40:54La familia Galvez de Aguirre estaba rota,
40:57y su reconstrucción sería un proceso largo y doloroso.
41:01Pero ellos dos estaban enteros.
41:04Juntos, el pájaro canta donde nacen los secretos,
41:08dijo Adriana, sonriendo levemente.
41:11Julio era más poeta de lo que pensábamos.
41:15Era más valiente de lo que nadie, incluido él mismo, creía, añadió Rafael.
41:21Se aseguró de que la verdad saliera a la luz,
41:24incluso si él no podía estar aquí para verla.
41:28Se detuvieron, y Rafael se giró para mirarla.
41:32La luz del sol iluminaba su rostro,
41:34y vio en sus ojos no solo amor,
41:36sino una fuerza inquebrantable que había sido su ancla en la oscuridad.
41:42Gracias, Adriana, dijo,
41:45su voz llena de una emoción que iba más allá de la gratitud.
41:48Por creer en mí, incluso cuando yo no lo hacía.
41:53Siempre, respondió ella, tomando su rostro entre sus manos.
41:59Siempre, y allí, entre las viñas que prometían una nueva cosecha,
42:04bajo el cielo limpio de un nuevo día, se besaron.
42:06No era un beso de final feliz de cuento de hadas,
42:12sino uno real, forjado en el dolor y la lealtad,
42:15un beso que sellaba a una promesa.
42:18La promesa de que, sin importar las tormentas que vinieran,
42:23se enfrentarían a ellas juntos.
42:24Nada volvería a ser igual para Adriana y Rafael, era cierto.
42:31Sería mejor, porque habían mirado a la oscuridad más profunda a los ojos
42:34y habían elegido la luz.
42:37Y en Valle Salvaje, después de una larga y terrible noche,
42:41la luz, por fin, comenzaba a ganar.
42:44¡Gracias!
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