Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 17 años
Ante nuestros ojos, el mundo se nos presenta con una diversidad infinita de colores, desde el naranja solar de una caléndula hasta el gris oscuro del chasis de un automóvil, desde el azul intenso del cielo invernal hasta el verde centelleante de una esmeralda. Sorprende, pues, que en la mayoría de los humanos todos los colores puedan reproducirse mezclando tan sólo tres longitudes de onda de luz fijas a ciertas intensidades.
Esta propiedad de la visión humana, la tricromacia, se debe a que la retina (la capa de células nerviosas del ojo que captura la luz y transmite la información visual al cerebro) utiliza para la visión de los colores sólo tres tipos de pigmentos que absorben luz. Una consecuencia de la tricromacia es la técnica de la tricromía: las impresoras y las pantallas de los ordenadores y televisores pueden mezclar píxeles rojos, verdes y azules para generar lo que percibimos como un amplio espectro de colores.

Categoría

📚
Aprendizaje
Comentarios

Recomendada