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  • hace 6 meses

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00:00País de guérfanos, los hijos de la guerra y el silencio. El justo perece y a nadie le importa,
00:06mueren los siervos fieles y nadie comprende que el justo perece para ser librado del mal.
00:12Isaías 57.1. ¿Cómo olvidar la imagen de ese niño de cuatro años mientras juega y dice frente a la
00:20cámara de un noticiero de televisión, mamita linda te quiero, quiero jugar contigo, ven pronto? Pero
00:26ella nunca volvió. Fue asesinada por los matones de Pablo Escobar que la habían secuestrado meses
00:32antes. Sin duda, me refiero a la periodista Diana Turbay de 40 años y a su pequeño Miguel que antes
00:39de cumplir los cinco comenzó a convivir con la orfandad. La imagen recorre las emisiones noticiosas
00:45del 11 de agosto del 2025 e inunda las redes sociales. 35 años después, en el mismo país violento que no
00:52ha cambiado, el mismo que les tocó a nuestros hijos, el mismo donde creció Miguel, el mismo que
00:58vio nacer a su hijo Alejandro, quien ahora, a la misma edad en la que su padre perdió a su mamá,
01:04se queda sin su papá. En Alejandro se repite la historia, otro guérfano, si aceptamos que lo
01:11nuestro, nuestro conflicto y nuestra orfandad es consecuencia de una guerra delirante, sí, guerra de
01:18odios, auspiciada desde lo más alto del poder por un insolente lenguaje de guerra. Lo único que ha
01:25cambiado desde los haciagos años 90 en Colombia es la tecnología y pensar que hay ejércitos de
01:31insensatos y lenguaraces que la usan para pregonar sus frases de injuria y agravio. Crecer con la
01:38ausencia de alguien tan querido y con vínculos tan estrechos como la madre, el padre o los hermanos,
01:43es lógico intuirlo como algo complejo y desolador. Por eso quiero aprovechar para referirme a dos
01:50lecturas sobre seres ausentes. En este caso los autores nos narran historias de hermanos de sangre
01:57a quienes apenas conocieron fugazmente, como les sucedió a Miguel con su mamá y a Alejandro con su
02:02papá. El primero es un extraño libro llamado Blanco, de la reciente novel de literatura Han Khan,
02:09una evocación de los momentos no compartidos con su hermana muerta horas después de nacida. Ella,
02:16la autora, imagina y siente, por lo que cuenta su mamá, cómo pudo haber sido la presencia de su
02:22hermanita si hubiera sobrevivido. Y entonces elabora una larga lista de cosas y objetos blancos,
02:29desde el vientre vacuo de su madre, el cobertor blanco, los mitones blancos, la nieve, la luna,
02:35en fin, un universo blanco y puro como una estrella efímera, el espacio y el vacío que dejó la hermana
02:43ausente. El segundo es un cuento del rumano Mircha Cartarescu, El ojo castaño de nuestro amor, escrito
02:51con esta carga poética que expresa el dolor y la ausencia de su hermano gemelo, desaparecido cuando
02:57apenas eran niños a la edad de cinco años. Su hermano Víctor compartía cama de enfermos de
03:03neumonía en un hospital de Búcarest en la Rumania comunista de los años 70. Y de repente una mañana
03:09ya no estaba. A Víctor se lo tragó la tierra miserable de unos años terribles. Nunca supimos
03:16qué le sucedió. A mis padres les aconsejaron callar. Hoy le llevo flores a una pequeña tumba vacía. Por las
03:23mañanas, cuando me miro al espejo, no veo a nadie, dice el autor. Pero Mircha, el escritor, ha cargado
03:30siempre en su corazón y en su alma con la escena de infancia en la que después de jugar hasta el
03:36cansancio con su hermanito gemelo, juntaban las cabezas con las de su mamá y por supuesto sus
03:41miradas en un círculo en donde él veía un solo ojo, el ojo castaño y colectivo del amor. A María
03:50Claudia Tarazona, la valiente esposa de Miguel y mamá de Alejandro, y a la hermana de Miguel, María
03:56Carolina Hoyos Turbay, Colola, con quien compartí el oficio del periodismo, mi admiración por su
04:02corazón grande y generoso, porque han perdonado y siguen perdonando. María Claudia, Colola, el perdón
04:09es el mensaje más hermoso que nos dejó Jesús, porque a quienes debemos perdonar es a nuestros
04:15enemigos. Este mandato es más poderoso que las pistolas y las diatribas en redes sociales. El delicado
04:23dedo de Cristo todavía escribe sobre la tierra el poema más hermoso de amor cuando los acusadores
04:30venían a apedrear a la mujer adúltera. El juicio y la venganza, según la misma escritura, le corresponden
04:37a Dios, no a los hombres. Y a Alejandro, huérfano desde niño, le digo que cuando sea adulto y aunque no
04:44termine de comprender lo que pasó con su papá, imite a su mamá y a su tía en el otorgamiento del
04:50perdón, y por encima de cualquier cosa no pierda jamás la fe, que es la convicción de lo que no
04:56vemos, pero también la certeza de lo que esperamos. Alejandro, te vi sentado al lado de tu padre,
05:04juntando sus manos en el teclado blanco y negro del piano, celebrando juntos la alegría de la música
05:10y del hogar, y seguramente más de una vez juntaron también sus cabezas. No olvides que en las miradas
05:18compartidas se dibujará siempre el ojo castaño de nuestro amor.

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