00:00de nueve años que lo tenían todo. Sus padres, desde pequeños, les habían consentido en cada
00:06capricho, llenando sus vidas de lujos y comodidades. La tía de los niños solía advertirles que esto
00:13no era correcto, que debían aprender a valorar lo que poseían, pero los padres, firmes en su
00:18forma de criarlos, siempre contestaban que la educación de sus hijos les correspondía sólo a
00:23ellos. Sofía había desarrollado un carácter egoísta y cruel. No dudaba en despreciar a todos, incluidas
00:31a la señora de la limpieza, Clara, y a su hija pequeña, Ana, que vivían en el cuarto de la
00:36servidumbre. Sofía se creía superior y que merecía todo sin esfuerzo. Sus padres, lejos de corregir
00:45este comportamiento, lo aplaudían. Clara y Ana, por su parte, eran amables y siempre respondían a las
00:52ofensas de Sofía con una sonrisa gentil. Sin embargo, las bromas crueles de Sofía hacia Ana no cesaban.
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