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  • hace 8 meses
Transcripción
00:00Pasemos a revisar un elemento más, que aunque es medular para la vida espiritual de todo
00:23cristiano verdadero, hoy parece estar bastante ausente. Reflexionemos en lo que podríamos decir
00:31respecto a la actitud de nosotros católicos frente a la Sagrada Escritura, la Palabra de Dios.
00:38Hermano, ¿dónde está tu Biblia? ¿Qué lugar ocupa en tu vida? ¿Qué lugar ocupa en tu hogar?
00:45Para nosotros debe representar precisamente eso, la Palabra de Dios. Una palabra con mayúsculas
00:55que no tiene dobleza alguna. La palabra que conduce y sostiene nuestra vida. Una palabra
01:04que, claro, implica en todo momento exigencia y radicalidad, por lo cual decimos que es como
01:12una espada de doble filo que penetra el corazón del hombre y le da con esa apertura la capacidad
01:20de poner al descubierto sus pensamientos y sus más profundos sentimientos. Esta espada
01:28no puede manipularse. Si la intentamos manipular, por donde la agarres, corta. Es una palabra
01:36que no puede engañarse ni engañar. Tampoco puede acomodarse a nuestro antojo. Tristemente
01:43hoy, no es difícil observar que muchos cristianos ven con ligereza esta palabra divina cuando
01:51llegan a tener contacto con ella. Esto no es difícil de comprender cuando estamos tan acostumbrados
01:58a nuestro lenguaje que deja mucho que desear. Hoy este lenguaje se ha vuelto tan superlativo
02:05y superficial. Le damos tan poco valor a nuestra palabra, por lo cual nos atrevemos a trasladar
02:13o verlo de la misma forma con la Palabra de Dios. Osamos pensar que Él es y habla igual
02:21que nosotros. Por ejemplo, cuando nosotros decimos, escuché tal comentario y me morí de
02:28risa. Esto no significa que literalmente morí, sino que algo nos causó tanta risa que sentimos
02:37que moríamos. Sin embargo, cuando la Palabra de Dios dice, perdona 70 veces 7, la realidad
02:46es que nos está expresando algo que va mucho más allá de los meros números. Para Cristo,
02:53esta es una invitación para perdonar siempre. Sin embargo, nosotros nos atrevemos muchas veces
03:01a minimizar sus expresiones. Y no ha de faltar aquel que diga que este texto a lo que se refiere
03:09es, sí, perdonar, solo cuando haya una verdadera razón para hacerlo. Es decir, si yo considero
03:17que lo merece, depende. Decidiendo cuándo sí y cuándo no, según mis criterios. O pudiera
03:27sucedernos lo mismo que Adán y Eva en el paraíso, quienes, haciendo caso a las mentiras y sugerencias
03:34del demonio, nosotros de igual manera nos dejamos engañar, llegando incluso a pensar, como Eva,
03:42que Dios puede ser un mentiroso, que su palabra pudiera no ser totalmente verdad, que no es cierto
03:50cuando dice cosas como que el salario del pecado es la muerte. Y esta duda en la Palabra de Dios es
03:58totalmente contrario a lo que la Escritura nos enseña. Hoy en día, el criterio de muchos cristianos
04:06se ha ido acomodando tanto con los criterios del mundo, que llegan a ir estando tan de acuerdo
04:13en muchas ideas y enseñanzas que el mundo propone. Por ello, es difícil que reconozcamos a un cristiano
04:21tan solo por su forma de hablar, de pensar o de vivir. Para gran parte de los que nos identificamos
04:28como cristianos católicos hoy, no es más importante lo que dice Jesús en el Evangelio
04:36que lo que pudiera decir algún filósofo moderno, algún doctor, algún científico, incluso algún charlatán
04:45vidente o adivino. Hoy le vamos dando más importancia a lo que estos falsos Mesías proponen,
04:53a lo que dice el horóscopo, a lo que dice mi carta astral, o a lo que dice fulano de tal.
04:59Más importancia que a las palabras de vida que Dios ha pronunciado para nosotros.
05:06San Juan Pablo II, hoy santo, y un papa tan amado, y un gran filósofo,
05:12fue siempre muy consciente de esta realidad. Por ello, en su encíclica,
05:18El Esplendor de la Verdad, Juan Pablo II repropone al hombre moderno,
05:24y particularmente al cristiano, que regrese e identifique como su única fuente
05:30de verdadera sabiduría a Dios mismo, a él como la única palabra verdadera.
05:37Nos invita a regresar y acercarnos a Cristo, única fuente de luz y sabiduría eterna,
05:46y que sea a él a quien preguntemos qué se necesita para ser feliz,
05:52y dejemos de buscar esta felicidad fuera de la única fuente verdadera.
05:58Nos invita a que preguntemos a aquel quien desde el principio nos pensó y nos creó con un propósito,
06:06y que conoce a la perfección cómo puede alcanzarse la plenitud del proyecto de la vida de cada uno de nosotros.
06:15Aquel mismo que es el instructivo de cada situación en nuestra vida.
06:22Para muchos no cristianos, para el mundo, debemos reconocer que desgraciadamente
06:28es difícil que vean en la iglesia aquella imagen clara de la esposa inmaculada de Cristo,
06:36la llena de gracia, el cuerpo místico de Jesús.
06:42Cuesta hoy verla como una verdadera familia de caridad, de amor,
06:47que camina tras la perfección a la cual Cristo nos invita.
06:51Más bien, en muchas ocasiones, la iglesia aparece ante los ojos del mundo
06:57más como una organización humana,
07:01hecha a base de ritos, de leyes, de doctrinas, de ministros.
07:07Y es quizá por esto también que pierde cada vez más a sus hijos
07:11y la simpatía de aquellos quienes ponen en ella sus ojos.
07:15Hermanos, ante esta falta de testimonio y de congruencia entre nuestra fe y nuestra vida,
07:24enfrentamos una dificultad grande.
07:27¿Cómo mostrarle al mundo que en el cristianismo está la respuesta
07:32a las interrogaciones más profundas en el interior de su corazón?
07:38¿Cómo demostrarles que en la vida de la gracia, en la vivencia del evangelio,
07:44se encuentra la alegría y la paz que están buscando?
07:49¿Cómo, hermanos, si en ocasiones para nosotros el evangelio es algo tan lejano?
07:56¿Cómo si no lo consideramos parte de nuestra vida?
08:01¿Cómo vivir este evangelio si muchas veces no conocemos lo que nos enseña y nos propone?
08:07El mensaje de la iglesia hoy parece haber perdido fuerza.
08:14Y esto no es porque el Señor haya abandonado a su iglesia,
08:18sino por el contrario, porque nosotros, cristianos, hemos abandonado al Señor.
08:25Y por ello, hoy nuestra vida muchas veces nos da un testimonio verdadero
08:30de la presencia viva de Dios.
08:32Hemos pasado de actuar movidos por el amor a actuar desde el temor,
08:39conformándonos con ser bautizados, como si ese fuera el fin,
08:44sin aspirar a ser santos.
08:48Esa es nuestra verdadera finalidad,
08:51ser santos como nuestro Padre es santo.
08:53¡Gracias!
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