00:00La actividad no se detiene en la base naval de Norfolk, la mayor del mundo, donde se ultiman
00:04los preparativos del portaaviones USS George H. W. Bush para su próxima misión.
00:11En medio del bullicio de helicópteros y operarios en plena carga de provisiones, esta ciudad
00:16flotante de más de 300 metros de eslora y con capacidad para 5.000 marineros, se alista
00:22para volver a mar. Equipado con catapultas nucleares y capaz de lanzar múltiples casas
00:27a la vez, el Bush es un pilar estratégico en operaciones en el Mediterráneo, el Mar Rojo
00:32y el Golfo Pérsico. Además de su imponente poderío militar, el USS George H. W. Bush
00:39forma parte de un grupo de ataque junto a fragatas y destructores como el USS Rainbridge, conocido
00:46por su participación en el rescate del capitán Richard Phillips llevado al cine en Captain
00:51Phillips. Estas unidades no solo aseguran control marítimo, sino que son símbolo del poder
00:57naval estadounidense en un contexto internacional cada vez más competitivo.
01:02Sus operarios afirman que su trabajo es mantener la paz en medio de rutinas intensas y rigurosas.
01:09La creciente influencia marítima de China ha encendido las alarmas en Washington. Con
01:14una producción naval que supera con creces a la estadounidense 74% frente a un modesto
01:200.2%, el Pentágono ha declarado como prioridad aumentar la construcción de buques. El
01:26presidente Trump firmó recientemente una orden ejecutiva para recuperar el dominio marítimo,
01:32mientras voces del alto mando naval insisten en que revitalizar la industria es asunto de
01:38seguridad nacional. Así, mientras el Bush se prepara para zarpar, Estados Unidos trabaja
01:43para no perder pie en la carrera naval del siglo XXI.
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