00:00Viralidad, negocio y un problema para el medio ambiente. Esto es todo lo que
00:03esconde el efecto Ghibli. Hablamos de la moda de generación de imágenes de estilo
00:07japonés que ha catapultado a ChatGPT. Más allá de su éxito que ha llegado a
00:11colapsar los servidores de OpenAI, la creación de estas imágenes está envuelta
00:15en un debate ético por su alto coste ambiental. En cinco días la creación en
00:19masa de estos dibujos consumió más de 216 millones de litros de agua. Los
00:23centros de datos que las procesan son instalaciones gigantescas que requieren
00:26enormes cantidades de energía y agua. Y es que cada imagen generada por IA puede
00:30consumir entre 2 y 5 litros de agua. Pero esta tendencia se enfrenta a otro
00:34gran problema, los derechos de autor. ChatGPT podría haber cruzado la fina línea
00:39entre imitar un estilo artístico y copiarlo. Las imágenes se basan en el
00:42estilo de dibujo a mano del famoso estudio de animación japonés Estudio
00:46Ghibli. Son muchos los que critican que la legislación no ha protegido estilos
00:50artísticos y temen que se repliquen sin el consentimiento de los creadores. El
00:54propio Hayao Miyazaki fue tajante con la IA hace años.
00:57No incorporaré esta tecnología en mi trabajo. Para mí esto es un insulto a la vida misma.
Comentarios