00:00En el centro de Puerto Príncipe, la capital haitiana frente al Palacio Nacional y junto a
00:04la estatua del hemarrón Econú, varios motoristas se congregan a la espera de los camiones blindados
00:09de la Policía Nacional Haitiana. Estos vehículos, encargados de escoltar a alta velocidad a los
00:15motociclistas por la calle Pol Sexto, atraviesan un corredor controlado por las bandas armadas del
00:21barrio Belair. Los enfrentamientos entre pandillas y la policía por el control territorial hacen que
00:27el sonido de los disparos sea una constante en la zona. Jean Paul, un comerciante de 48 años,
00:34relató fuera de cámaras cómo su vida cambió drásticamente hace un mes cuando los pandilleros
00:39incendiaron su negocio, casa y vehículo. Obligado a mudarse con su madre, expresó su desesperación,
00:46pues perdió todo lo que tenía. Según él, la situación en Haití empeoró tras el asesinato
00:51del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021 y en los últimos tres meses ha alcanzado un
00:57punto crítico. La desolación domina una zona que alguna vez fue vibrante y llena de oficinas
01:02públicas, ahora está reducida a calles solitarias y abandonadas. La policía utiliza al menos cuatro
01:09de sus vehículos blindados para escoltar, entre disparos, a los motociclistas y camioneros que
01:15confían en la relativa seguridad de estos convoys. Mayormente mototaxis, estos conductores arriesgan
01:22sus vidas en esta travesía mortal para transportar clientes de un punto a otro. Pese
01:28al peligro, aseguran que no pueden aumentar los precios porque no hay dinero en las calles.
01:33Los conductores se reúnen brevemente, atrapados por el terror de las pandillas que controlan
01:39gran parte de Puerto Príncipe, reflejando el estado crítico de una ciudad al borde del colapso.
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