El Dios todopoderoso, rey y
salvador de Israel, continuó
diciendo:
Yo soy el primero y el último; fuera de
mí no hay otro Dios. Si acaso lo hay,
que se presente y lo diga; que
anuncie el futuro y diga lo
que va a suceder.
¡Ánimo, no tengan miedo! Desde hace
mucho tiempo les he anunciado estas
cosas y ustedes son mis testigos. No
hay otro dios fuera de mí, no hay
otro dios que los proteja. ¡Y si lo
hay, yo no lo conozco!
Comentarios