El alcalde de Aldaia se explica frente a sus vecinos, que escuchan y después toman con determinación la palabra en un pleno sobre la DANA. Denuncian el abandono, la impotencia de los vulnerables, critican la gestión municipal y llaman a la conciencia. Pronto la indignación se hace patente en la sala. Es la voz de un pueblo que ayer soltó colectivamente parte de su rabia.
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