Los peces marinos requieren una atención especial, a diferencia de los peces de agua dulce, son un poco más complejos. Es necesario controlar el nivel de sal en el acuario, debe estar entre 1.020 y 1.023. Es importante averiguar si tus peces son compatibles, porque algunas especies no pueden vivir juntas. Calcula las dimensiones ideales de tu acuario, con la cantidad de agua adecuada: para 1 pez, en general, son 3,7 litros de agua. Si pones peces lentos con peces rápidos, ¡los peces rápidos pueden comerse todo! Ten cuidado de alimentarlos a todos. Necesitas un calentador y un termostato para regular y controlar la temperatura del agua, que debe estar entre 15 y 27 grados, dependiendo del origen de tus peces. El agua debe cambiarse al menos una vez a la semana, y renovarse el 40% del volumen. Además, el acuario debe limpiarse a fondo una vez al mes, para eliminar la suciedad y las heces que se hayan depositado. Trata de reproducir el entorno natural de los peces, para que no se sientan en un hábitat extraño.
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