¿Pueden servir algunos trastornos mentales para fomentar la creatividad de las personas? El canal Odisea se enfrenta al reto de encontrar si existen evidencias de esta peculiar relación. Examinaremos el caso de Nick Van Bloss, auténtico niño prodigio. A los 11 años empezó sus clases de piano y fue evolucionando a gran velocidad ante el asombro de sus profesores. A los 20 años, sus avances eran imparables y sus esfuerzos hicieron que ganara varias competiciones internacionales de piano.
Sin embargo, su vida privada era una auténtica tortura: Nick sufre la enfermedad conocida como el Síndrome de Gilles de la Tourette. Esta patología, que se basa en repetidos y fuertes tics nerviosos, empezó a apoderarse de su cuerpo cuando sólo tenía siete años. Desde entonces, se golpea el estómago, sacude superficies duras o hace girar sus ojos de forma violenta. En esta situación, su mayor refugio fue el piano. Con este video seremos testigos del estudio de la enfermedad de Nick y analizaremos la relación entre el desorden llamado "baja inhibición latente", que le proporciona la facultad de percibir objetos y sonidos que la mayoría ignoran, y su capacidad creativa extraordinaria.
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