Con una masa de un poco más de 5 kg (11 lb), los cerebros de los elefantes son más grandes que los de cualquier otro animal terrestre, y aunque las ballenas más grandes tiene masas veinte veces mayores que las de un elefante típico, los cerebros de las ballenas son apenas dos veces más grandes en masa que los de los elefantes. Además, los elefantes tienen un total de 257 mil millones de neuronas. El cerebro de los elefantes es similar al de los humanos en términos de estructura y complejidad; por ejemplo, el córtex del elefante tiene la misma cantidad de neuronas que un cerebro humano, sugiere que existe evolución convergente. Los elefantes exhiben una variedad de comportamientos, incluidos aquellos asociados con el duelo psicológico, el aprendizaje, el mimetismo, el cuidado maternal, el juego, el altruismo, el uso de herramientas, la compasión, la cooperación, la conciencia de sí mismos, la memoria y el lenguaje. Además, existe evidencia que sugiere que los elefantes son capaces de entender el gesto de señalar: la habilidad de comunicar en forma no verbal un objeto extendiendo un dedo, o su equivalente. Todo indica que los elefantes son muy inteligentes; se cree que son tan inteligentes como los cetáceos y los primates. Debido a su alto nivel de inteligencia y sus fuertes lazos familiares, algunos investigadores creen que es moralmente incorrecto para los humanos sacrificar a los elefantes. El filósofo griego, Aristóteles, una vez dijo que el elefante era "el animal que superaba a todos los demás en mente e ingenio.