Entre las dificultades de cualquier emigrante, está un grupo que lo tiene aún más difícil: los discapacitados. Hoy conocemos a un grupo de mujeres sordomudas que viven en un albergue en Tijuana. Para ellas es muy complicado comunicarse, y pero hay otras mujeres que se han encargado de prestarle una ayuda para mejorar su situación.