Benidorm es una ciudad de la Comunidad Valenciana (España) situada en la costa norte de la provincia de Alicante, en la comarca de la Marina Baja y a unos 50 kilómetros de Alicante capital.
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Se trata de uno de los destinos turísticos más importantes y conocidos de todo el Mediterráneo gracias a sus playas y su vida nocturna…
LA HISTORIA MILAGROSA
Era un 15 de marzo de 1740. Se armó un gran revuelo en las calles del pueblo y todo el mundo salió para ver que ocurría.
Alla lejos, en el mar, se divisaba algo:
-“¿Qué será aquello?”, decían los pescadores que estaban en la playa remendando sus redes.
-“Parece una barca a la deriva”.
Toni Bayona, se ofreció con su barquita para ir a ver lo que pasaba y de esa forma, ayudar a la tripulación si es que la había. Así pues, cogió su “llagut” (barquita), y con mas marineros que se apuntaron para ir, salieron rumbo a socorrer a las posibles personas de aquella nave.
Por aquella época existían los piratas y la pobre gente que quedó en la playa remendando las redes, vieron como se alejaban aquellos valientes pescadores, con un poco de miedo, pues no sabían lo que les podría ocurrir cuando llegaron a la nave que iba a la deriva.
Estuvieron remando y remando, para ir mas deprisa izaron la vela. Los demás pescadores y pescadoras se quedaron en la playa esperando que todo les saliera bien.
Pasó toda la tarde, la noche. Al día siguiente, día 16 de marzo de 1740, al despuntar el alba, unos marineros que estaban mirando a la lejanía creyeron divisar algo, y uno dijo:
-“No se si me lo hacen mis ojos pero a lo lejos me parece ver una barquita que remolca a otra. Vienen muy despacio. Parece que lo que remolca pesa mucho”.
Todos acudieron a la orilla y miraron con mas atención para ver si en realidad era cierto lo que les decía sus compañeros.
Al cabo de una hora gritaron: “¡Ya están aquí! ¡Ya están aquí!”.
Como mientras tanto habían llamado a las autoridades para ver lo que hacían, y por si pasaba algo, uno de los soldados que estaba en la playa con una voz autoritaria les dijo:
-“Que nadie se atreva a moverse de donde está. Tenemos que dejar paso libre para las Autoridades y los marineros que lleguen con las barcas”.
Todo el mundo empezó a murmurar, pues nadie se quería perder el acontecimiento.
Mientras las Autoridades esperaban, estaban también el Sr. Juez de la Marina y el Sr. Notario que escribíría en un libro o papel todo lo que allí ocurría para que quedara constancia de ello para siempre.
Todo el pueblo ayudó a remolcar la nave, y la sacaron del mar con ayuda de cuerdas.
El Sr. Juez mientras tanto les dio la enhorabuena par haber sido tan valientes.
Antoni Bayona contestó:
-“Que noche hemos pasado, no sabíamos a que santo encomendarnos. Entre oscuro que estaba… las olas..¡ y el no saber que encontraríamos! ¡no os lo podéis imaginar!. Por fin la hemos encontrado cerca de Villajoyosa. Hemos trabajado duro para amarrarla y todavía más para remolcarla. ¡Como es tan pesada!”.
El Sr. Juez miró y preguntó si habían r
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