Difícil no reconocerlo en medio de una multitud, todos lucen los mismos colores aunque el anonimato de la masa dista de la popularidad de "Pituco"; fotos, abrazos y saludos al pasar, le dan marco a su mameluco albiceleste y su inconfundible paraguas.
Puerta de entrada del Estadio "Monumental" de Tucumán, Atlético enfrenta a River, pero Juan Carlos Santillán es dueño del rol protagónico de la noche.
Dos infartos, tres "by pass", el hincha más famoso de Atlético Tucumán, dejo la salud, el corazón y posiblemente su vida a manos del club de sus amores y en cada partido que juega el "Decano", demuestra no arrepentirse de nada.
"Sufrí un infarto el día que Atlético perdió con Huracán y no pudimos lograr el ascenso a primera", la tragicómica anécdota, es la carta de presentación de "Pituco", claro que a este fanático, qué pasó los 70, la edad ni la salud parecen detenerlo, "Salí del quirófano, Atlético jugaba en Buenos Aires, me tome el avión sin tener el alta médica", los médicos lo trataron de loco y el los acusó de mentirosos "Yo no les pedí permiso para viajar, pero ellos no reconocieron que por mis venas corre sangre celeste y blanca, quedamos a mano, je".
¿Qué hizo Pituco por el club de sus amores? todo!, desde asegurarse el celeste y blanco en el corazón de cada integrante de su familia, hasta abonar 5 mil dólares, correspondiente a la cuota social anual de su esposa, sus hijos , sus nietos y sus yernos!, "primero sos de Atlético, después podes ser parte de la familia", afirma Santillán, aunque claro, el valor emocional este por encima del monetario.
Juan Carlos es el jugador número 23 en el campo de juego, agitando su paraguas, flameando su bandera, avisa que algo está por pasar, Atlético salta a la cancha y el alimenta el fervor de la tribuna, de manera excepcional, con lágrimas en los ojos, alentando a cada uno de los jugadores que hoy defienden la camiseta de su "Decano".
"Gracias al 'Deca' conozco el 95% de los estadios de la Argentina", con mucho orgullo y nada de cansancio, Santillán sabe de la dificultad de ostentar semejante acto de amor, "El fútbol de ascenso y la geografía del país ameritaba de un esfuerzo sobrenatural para poder estar presente pero desde chico sabía que esa era la misión en mi vida"; sin embargo los éxitos deportivos del "gigante" Tucumán le dieron un premio a la trayectoria de Pituco, la edición 2017 de la Copa Libertadores, le dio la posibilidad de cruzar la frontera en varias oportunidades y este humilde personaje tenía el pasaporte al día, Ecuador, Brasil, Bolivia y Uruguay, fueron los destinos visitados por Pituco, aunque la leyenda parece no tener fin "quedamos eliminados de la Libertadores, pero entramos en la Sudamericana y está de más decirte, que ahí estaré".
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