Ajenos a lo que ocurre en el país los turistas siguen yendo y viniendo a Grecia, prácticamente, como si nada ocurriera. Sin problemas, a priori, para sacar dinero de los bancos con sus tarjetas extranjeras lo único que les preocupa es la posibilidad de que una huelga arruine sus vacaciones.
“Todo el mundo ha sido muy amable, incluso con nosotros que somos alemanes. Ha estado genial. Ahora espero que los barcos funcionen con normalidad. Es nuestra única preocupación”, señala una chica.
“Si no puedo retirar dinero, eso afectaría a mis vacaciones, desde luego. Y si hay una huelga también. Pero mientras que no ocurra una gran revuelta, todo estará bien”, apunta otro turista francés.
La industria turística del país esperaba de este 2015 un nuevo récord de llegadas, con cerca de 24 millones de visitantes. Algo que, tras lo ocurrido en los últimos días, podría no llegar a conseguirse.
“En junio, con toda esta incertidumbre tuvimos muchas caídas en las reservas. La situación está bajo