Es importante para Venezuela mantener relaciones con los estados unidos, eso sí, normales, en el marco del mutuo respeto. No voy a detallar las razones que son obvias. Solo los que no tienen una visión global sobre el tema, incurren en actitudes destempladas. Para mí lo importante es que las relaciones con los gobiernos norteamericanos se realicen en un plano de igualdad. Si los EE.UU. No respetan nuestra soberanía las relaciones siempre estarán amenazadas. Pero si no hay injerencia, basada en anacrónicos criterios imperiales, no hay razón alguna para que la relación no se adelante con las mismas características de las que mantiene Venezuela con el resto de la comunidad mundial.
* Pero es difícil esa normalidad con gobiernos como los de los Estados Unidos. Gobiernos condicionados por factores muy poderosos. Que influyen de manera determinante, como son las grandes corporaciones, asi como la obsesión acerca de la inefable concepción del destino manifiesto, un derecho casi divino que le concede a esa nación privilegios excepcionales para regir la vida de otros pueblos.
* Pero hay algo más de por medio. El inmenso poder de los gobiernos norteamericanos, es quizá el más susceptible de influencias que muchas veces determinan sus decisiones. Muchas veces las decisiones no se toman en la Casa Blanca, sino más allá, por factores extraños, fuera del marco institucional, como son los lobys que tienen un peso inconmensurable. Así por ejemplo, la política exterior de los Estados Unidos respecto al medio oriente está condicionada por el famoso loby judío que opera con eficacia, de acuerdo a los intereses de Israel. O bien el loby cubano que desde la florida hace otro tanto respecto a la región latinoamericana.
* Es así como resulta extremadamente compleja la relación con el gobierno norteamericano. Muchas de sus actuaciones contradictorias hacia Venezuela, los obstáculos a los acercamientos, a la posibilidad de establecer una relación respetuosa, la frustran las presiones que sobre la Casa Blanca ejercen los grupos cubanos contrarevolucionaios que operan en territorio norteamericano con amplia influencia en las elecciones locales y nacionales.
* Por eso que la impresión que transmite el gobierno norteamericano es el de un gobierno secuestrado por grupos de presión que actúan en función de sus intereses particulares y no del interés específicamente nacional del gobierno de esa nación. De ahí la complejidad de la relación. De sus dificultades. De las insólitas situaciones que se le plantean al gobierno venezolano en las que está en juego la soberanía nacional, situación en la que también cuenta la deplorable actitud de un sector del país, la oposición, que le hace el juego. Hay que hilar muy fino en esta materia y analizar constantemente sus desarrollos.
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