España otra vez en situación crítica. Una tras otras, las comunidades autónomas piden ayuda al gobierno para enfrentar sus vencimientos y pagos. Pero Madrid difícilmente puede socorrerlos ya que sus finanzas se agotan y tampoco puede recurrir a los mercados. El sector privado pide intereses del 7.5% al Estado español, situación insostenible que pone al país al borde de otra intervención europea.