Madrid, 20 feb (EFE).-(Imagen: Javier Mariscal/ Enrique del Viso).-Elena iba helénica, de Lanvin. También griega, pero en marino con adorno otoñal, Pilar López de Ayala. El suyo de Ninna Ricci.
Los negros, en cambio, fueron ajustados. Juana Acosta de Paco Rabanne. Clara Lago vestida por Zuhaid Murad; Eva Hache, de Hannibal Laguna o Inma Cuesta con un escotado Juanjo Oliva de tul bordado.
La discreción se la llevó el nude. Lo vistieron las dulces María Valverde, de Dior, o Manuela Velasco, de Carolina Herrera.
Con aplicaciones de lentejuelas fue el de Goya Toledo, que repitió de Eli Saab. Sin olvidar a una Silvia Abascal que reapareció exultante en la alfombra con un Lorenzo Caprile de encaje y bordado en rosa.
El corte princesa lo vistió Cayetana Guillén Cuervo, muy sonriente dentro de su Oscar de la Renta. Mientras el rojo pasión, fue el de Belén Rueda. Un Pedro del Hierro que levantó pasiones entre los reporteros gráficos SONIDO.
En la gama de rojos atenuados se movieron Leonor Watling, de Miriam Ocariz y Melanie Griffith de una diseñadora que ni su marido recordaba. SONIDO.
El berenjena favorecía especialmente a la mexicana Salma Hayek que posó amorosa con su magnate y esposo.
Pero hubo quien se salió de la línea imperante. María León, con un Lanvin en verde oscuro; Ana Wagener, la única con un traje pantalón firmado por Lorenzo Caprile o Carme Chacón con un vestido corto de David Delfín.
Y qué decir de ellos. En su particular carrera hacia la elegancia no arriesgaron. Ajustados trajes negros, smoking, cobartas, pajaritas y algún atrevimiento en marrón de Eduardo Noriega.
En definitiva, una alfombra convertida en armario.
Palabras clave: efe-cine-premios goya-2012
© EFE 2012. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.
Comentarios