Te escribo esta carta porque apenas me atrevo a mirarte o acercarme a tí. ¿Cómo voy a decirte entonces lo que siento?. Siempre fuiste especial para mí, desde que eramos niños. Yo te comprendía y tú me comprendías, incluso sin palabras. Pero la vida es extraña y sigue su propio curso que a veces no es el que nosotros hubiéramos planeado. Sé que te he hecho esperar mucho tiempo, pero ha sido por cobardía, porque no podía superar el pasado. Pero todo eso se acabó ya, quiero pasar contigo el resto de mi vida ... si tú quieres. Te quiero Margarita.
Sé la primera persona en añadir un comentario