Por dentro es otro auto. Es donde más se nota el rediseño, aunque es justo decir que por fuera, con muy poco, lograron cambiarlo muchísimo. Mecánicamente no hay nada nuevo: mismo motor, misma caja e iguales suspensiones que la generación anterior.
Más información ( http://www.tiempomotor.com/testdrive/val/90/vw-fox-un-cambio-radical-en-su-interior.html )
Sé la primera persona en añadir un comentario