La marca de lujo del gigante chino BYD se lanza al ruedo de las limusinas de ultralujo con este gigante de 5,6 metros y propulsión únicamente eléctrica que se propone como un rival para Bentley o Rolls-Royce (de hecho, su estética recuerda mucho al Phantom). Seguro que en China y en Oriente Medio dará guerra, pero será más difícil verlo en Europa.