00:00Los vínculos entre la Santa Sede y el Uruguay se remontan a los primeros años de su vida independiente.
00:08En ese contexto, mi predecesor, el Papa Gregorio XVI, confirmó las facultades del Padre Damaso Antonio Larrañaga
00:17y lo designó Vicario Apostólico de la República mediante un breve apostólico del 14 de agosto de 1832.
00:27Aquel acto de naturaleza eclesiástica ha sido interpretado también como un reconocimiento implícito
00:36de la independencia del nuevo Estado Oriental, que entonces procuraba afianzar su posición entre las naciones.
00:46Con una historia de fe de servicio que se remonta a siglos atrás,
00:52la Iglesia desea seguir ofreciendo al pueblo uruguayo aquello que ella misma ha recibido,
01:00a Jesucristo y la esperanza de su Evangelio,
01:04y colaborar desde su propia misión con cuantos trabajan por el bien común y la dignidad de cada persona.
01:19Que estos días nos permitan fortalecer cuanto nos une y renovar la confianza con la que se afrontan las dificultades
01:29y se prepara lo que está por venir.
01:32Que Dios bendiga al Uruguay y que María Santísima, a quien este pueblo se confió en las horas de su
01:41nacimiento,
01:42siga acompañándolo a lo largo de su historia.