Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 2 horas
Durante la cena de gala celebrada en el Palacio Real con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, el rey Felipe VI ha pronunciado unas palabras

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:01Excelentísimos jefes de Estado y de Gobierno, Presidente, Autoridades del Estado, Secretario
00:10General Iberoamericano, Delegaciones de Países Miembros, Observadores, Autoridades de la Ciudad
00:19y de la Comunidad de Madrid, invitados. Un placer recibirles esta noche aquí en el Palacio
00:27Real, para la Reina y para mí. Les damos la bienvenida al Palacio Real. Se sean todos
00:34muy bienvenidos. Ambos secretarios generales, que no les he mencionado. Su visita renueva
00:44y engrandece nuestros vínculos, que son para todos los españoles un constante punto de
00:50referencia y un motivo, al mismo tiempo, de orgullo y de humildad. España, como cada
00:58uno de los miembros de esta comunidad, no se entendería sin Iberoamérica. Hay un término
01:04de uso más frecuente en América, en la América de habla hispana, que aquí en mi país, que
01:12define bien, si me permiten, esta cena. Es la palabra convivio. Contiene un matiz de
01:22encuentro, pero también de vivencia. Y en torno a ambos conceptos, de encuentro y de vivencia,
01:29es fácil que nos reunamos los iberoamericanos. Esa es también la esencia de nuestras cumbres.
01:37La agenda la marcan casi siempre asuntos centrales de la vida cotidiana. Y así debe ser.
01:46Acercarse a lo que ocupa y preocupa a la ciudadanía, es decir, serles útil, ha de ser la prioridad
01:53de la comunidad iberoamericana de naciones. La mejora de las condiciones de vida, como razón
01:59primera y última de nuestra cooperación, siempre con el reconocimiento, como decía antes,
02:06desde la dignidad de todo ser humano. Un faro que debe guiar nuestra acción.
02:13Creo que cumpliremos ese ambicioso objetivo en esta 30ª Cumbre de Madrid. Versará nuestro
02:18diálogo sobre temas de la máxima actualidad y relevancia práctica, como entre otros, la
02:25coordinación ante desastres naturales, el reconocimiento de títulos académicos, el tratamiento
02:30de nuestros datos personales en el mundo digital o la consideración del cuidado como derecho
02:36y bien público esencial. Si podemos embarcarnos en una agenda tan intensa en un tiempo tan breve
02:43y hacerlo con garantías razonables de llegar a buen puerto, es porque nos respalda un ingente
02:50trabajo preparatorio. El de nuestros equipos, el de la Secretaría General Iberoamericana,
02:57así como el de los participantes en los encuentros de ciudades iberoamericanas, del foro parlamentario,
03:05el foro empresarial o del encuentro cívico. Creo que es preciso reconocer todo este camino
03:12recorrido, ahora que estamos, en ello confío, a punto de culminarlo. Pienso también en todas
03:20las personas, empresarios, juristas, profesores, investigadores, creadores, representantes de la
03:26sociedad civil, deportistas y estudiantes, que a veces sin ser conscientes de ello, emplean en su vida
03:33y en su trabajo los instrumentos que nacen de nuestro sistema de cumbres. A ellas a esas personas
03:42beneficia nuestra comunidad y a ellas se debe con su labor cotidiana. Todos ellos mantienen viva esta llama
03:50que es y será Iberoamérica. Así que permítanme que en este convivio me acuerde de esos alrededor de
03:59700 millones de ciudadanos que merecen y justifican que dialoguemos, que nos concertemos y que
04:07lleguemos a acuerdos. Así que levanto mi copa y les pido que juntos levantemos nuestras copas por
04:16todos ellos, por todos esos hombres y mujeres de nuestros países y lo hago en nombre de todo lo
04:24que nos une, que es muchísimo, pero que hoy en particular cristaliza en esa hermosa palabra
04:31que es Iberoamérica. Salud, salud.
04:39Salud.
04:41Salud.

Recomendada