Los integrantes del seleccionado tricolor saltaron al terreno de juego con una emoción indescriptible. Entre abrazos, saltos de alegría y lágrimas de satisfacción, los jóvenes atletas festejaron su victoria del preciado tercer puesto, un momento inolvidable que llevo meses de preparación constante, disciplina inquebrantable y un rendimiento sobresaliente durante toda la competencia internacional.