00:00Nos han dicho una y otra vez que nuestro silencio es virtud.
00:05Pero tal vez solo sea una mordaza con la que nos obligan a obedecer.
00:12También nos aseguran que la razón es cosa de hombres.
00:17Pero mi razonamiento es tan lógico o mÔs que el de muchos de ellos.
00:23Porque ni la razón ni la mente entienden de sexos cuando buscan la verdad.
00:29ĀæBarbara?
00:33¿Qué haces levantando a estas horas, Pedrito?
00:36Es que no podĆa considerar el sueƱo.
00:39Y cuando me ha asomado a la ventana he visto luz en la alcoba de RosalĆa.
00:45Y creo que he escuchado unos llantos.
00:47Los de Lucas y MarĆa.
00:49QuĆ© bueno oĆdo tienes cuando te interesa.
00:52Lo decĆa porque a lo mejor podrĆa acercarme a Palacio
00:56para ayudar a RosalĆa con los niƱos.
00:59PodrĆa contarle la historia que siempre me contaba Diana.
01:01De ninguna manera, Pedrito.
01:02No son horas para molestar en casa ajena.
01:04Pero, BƔrbara, tampoco es tan tarde.
01:07Y ademƔs, justo ahora Pepa iba a acercarse a Palacio
01:10para ir a las cocinas para cenar con MartĆn y con Francisco.
01:15¿Y qué tiene que ver eso contigo?
01:18Pues, me di con asas que puedo ir con ella hasta la puerta de servicio
01:23y desde allĆ ir a la alcoba de RosalĆa sin molestar a nadie.
01:26OlvĆdalo.
01:27No, acompaƱado, no voy a dejar que salgas a esta casa a estas horas.
01:31Voy a acostarte.
01:34De acuerdo.
01:46BĆ”rbara, ĀæquĆ© escribĆas?
01:47Nada importante.
01:51Pues nadie lo dirĆa con lo rĆ”pido que has ocultado la carta.
01:57Es sobre Sol.
02:00DƩjame ver.
02:00”Ya basta!
02:02Ā”Que no me has oĆdo!
02:04”Obedece y ve a la cama de una santa vez!
02:06”Déjame sola!
02:13No, no, Pedrito, espera, espera.
02:15¿Pero qué?
02:18¿Qué? ¿Le pasa algo?
02:20Vaya, Matilde.
02:22No se preocupe.
02:24Son unos pinchazos que me dan a veces en el vientre, pero no creo que...
02:27”Uf!
02:29Venga, venga conmigo.
02:32Venga, doƱa Matilde.
02:45Ya me encuentro mejor.
02:48Suelen ser pasajeros.
02:53Bajo ahora mismo a preparar.