Entre sonrisas y mucha emoción, un pequeño aficionado vivió uno de los momentos más especiales del GP de México al esperar a los pilotos para pedirles autógrafos. Uno a uno, los integrantes de la parrilla se detuvieron para atenderlo, dejando una escena entrañable que se convirtió en uno de los momentos más bonitos del fin de semana.