00:00Yo era muy gran amigo de Ignacio Sánchez Mejía, el grandísimo torero de la época, de la edad de oro
00:06del torero.
00:07El momento de Joselito Belmonte, Sánchez Mejía, el niño de la palma y eso.
00:12Y cuando Sánchez Mejía me decía, mira, tú como poeta te vas a morir de hambre, los poetas no ganan
00:17nada.
00:17Yo te voy a nombrar banderillero de mi cuadrilla y te voy a pagar muy bien, aunque de pronto no
00:24pongas banderilla, pero tú tienes que...
00:26Y efectivamente tuvo un contrato a una corrida en Pontevedra, en Pontevedra, en Galicia.
00:33Y nada, ese día me citó ahí en el tren por la noche en venta de baños, donde ahí se
00:39subió Cagancho, el torero Cagancho, que era maravilloso,
00:43y Márquez, el que fue marido de Conchita Piquet, y él, para torear en la plaza de Toro de Pontevedra,
00:52donde afortunadamente los gallegos encantadores no entendían mucho de Toro, y eso me sirvió a mí de mucho,
01:00porque Ignacio me sacó, me dio un traje naranja y negro, que no se usa mucho,
01:06el que se había hecho de luto por la muerte de su cuñado, Joselito, ¿verdad?
01:10Me puso de naranja y negro. La montera que yo no tenía me la prestó Cagancho y marque el capote
01:20de lujo para hacer el paseo,
01:22y yo pensando que Ignacio era un loco tremendo, que de pronto la gente en Pontevedra se iba a dar
01:27cuenta que había un torero que no toreaba,
01:29y además vestido de negro casi, y se me iban a matar.
01:31Salí, hice el paseillo, y Ignacio me dijo, metete en ese burladero, en las plazas de Toro hay cuatro burladeros
01:37normalmente,
01:39y tocaron el clarín, y de enfrente, de enfrente exactamente, me hubiera salido un toro, como la catedral de Burgo,
01:47y se vino flechado hacia mí, ¿verdad?
01:49Y los toros, igualmente cuando uno está quieto, pues no te inviten, yo estaba muerto, ¿verdad?
01:54Vino el toro, le dio una cornada al burladero, nos rompió afortunadamente, y yo estuve viendo la corrida todo el
02:03tiempo en aquel burladero,
02:05ante la burla de Ignacio, ¿verdad? Que me hizo pasar ese susto.
02:09Volvimos al hotel esa tarde, ¿verdad?
02:14Y Ignacio, después de decirme que yo iba a torear ya de banderillero suyo,
02:19le dijo a su empresario, que era el padre de Dominguez, le dijo, mira yo, con estas medias rosas de
02:25bailarín,
02:25y eso yo no me quiero ver más, ya tengo cincuenta, cuarenta y tres años, ¿verdad?
02:30No quiero seguir toreando.
02:32Así que deciso los contratos todos, y los míos, el mismo día que me había invitado a torear en la
02:38plaza de Pontevedra.