La capital del país se convirtió en una auténtica fiesta tras la esperada llegada del carismático competidor británico de alemana, quien no dudó en detenerse para convivir de cerca con la multitud de apasionados seguidores que llenaron las calles con cánticos, playeras y muestras de absoluto entusiasmo en la antesala de la gran cita automovilística del año.