El rapero y empresario estadounidense se perfila como una de las figuras centrales rumbo al Super Bowl LXI, con la expectativa puesta en el espectáculo de medio tiempo. Su protagonismo genera interés entre los aficionados a la música y al futbol americano, en uno de los eventos deportivos más vistos del mundo, donde el entretenimiento y las grandes presentaciones musicales se convierten en parte esencial de la experiencia.