Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta por más de cuatro millones de votos y se convirtió en el primer hombre en lograr un cuarto mandato en Brasil. Lo hizo tres semanas después de quedar por debajo en la primera vuelta: el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, le había sacado más de dos millones de votos de ventaja. Nunca en la democracia brasileña alguien había remontado algo así.