00:00Fue un 30, 31 de mayo del 85, fue un diluvio universal sobre la capital federal, se inundaron calles que
00:09nunca se inundaban, fue una lluvia de casi 300 milímetros en 48 horas, me acuerdo que volviendo del colegio, bueno,
00:16el agua me llegaba hasta las rodillas.
00:18En una calle, o sea, por más que lloviera y se inundara todo Buenos Aires, bueno, esa calle nunca tuvo
00:25problemas de inundación y sin embargo estaba tapada de agua, me llamó poderosamente la atención y dije, bueno, esto es
00:32increíble, ¿qué pasó acá?
00:33Y a partir de ahí, bueno, me empecé a entusiasmar con las tormentas, con la lluvia, creo que la muerte
00:40forma también parte del proceso de la vida, no sé, es algo misterioso.
00:48Si tuvieras la posibilidad de dar un último abrazo, ¿a quién se lo darías?
00:52Un último abrazo y toda mi familia.
00:56¿Cómo te gustaría que recuerden?
00:57Y como alguien que, no sé, hizo algo por la humanidad, como por ejemplo, tratar de ayudar a la gente
01:07a que se pueda planificar el día sin que la sorprenda un granizo, una lluvia.
01:11Vivir a pleno, disfrutar del amanecer, de la lluvia, de la nieve, del viento, que forma parte de lo que
01:19estamos viviendo.