Una intensa tormenta eléctrica azotó la capital chilena, con lluvias torrenciales, granizo y un tornado que provocaron inundaciones en calles y estaciones del Metro de Santiago, interrupciones del transporte público y cortes de electricidad que afectaron a unas 48 mil personas.
Este evento se suma al aluvión del jueves pasado, que afectó unas 200 hectáreas en las laderas de los Andes, dejó al menos seis lesionados y cubrió de barro calles, vehículos y viviendas.