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  • hace 2 días
Transcripción
00:00Bienvenido a nuestro video 5. Estamos por concluir el último tema y me da mucho gusto que hayas
00:07logrado llegar hasta aquí. A lo largo de estos videos hemos reflexionado sobre el bautismo,
00:13la responsabilidad que asumimos al acompañar la fe de este niño y la manera en que podemos
00:20hacerle un lugar real a Dios dentro de nuestra vida y nuestra familia. Para cerrar este camino
00:27queremos hablar de una realidad que también forma parte de la vida cristiana, el pecado,
00:33la tentación y nuestra necesidad de volver a Dios. Y es importante hablar de esto con claridad porque
00:41ser bautizados no significa que ya con eso nos salvamos, que no nos vamos a equivocar o que no
00:48vamos a enfrentar situaciones que pueden alejarnos de Dios, pero tampoco significa que tengamos que
00:53enfrentarlas solos. Dios nos ofrece su gracia, su misericordia y los medios necesarios para
01:01levantarnos y comenzar de nuevo. Antes de entrar en este último tema, vamos a invocar al Espíritu Santo
01:08para que nos ayude a mirar nuestra vida con sinceridad y sobre todo con un corazón dispuesto
01:16a dejarnos transformar por Dios. Nos ponemos en presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu
01:24Santo. Espíritu Santo, fuente de luz, ilumínanos. Ven Espíritu Santo y ayúdanos a mirar nuestro corazón
01:33con verdad. Danos la sabiduría para reconocer aquello que nos acerca a Dios y también aquello
01:40que nos aleja de Él. Fortalece nuestra voluntad cuando enfrentemos la tentación y danos un corazón
01:47humilde para reconocer nuestros pecados sin justificarlos ni escondernos de Ti. Recuérdanos
01:54que no caminamos solos. Enseñanos a confiar en Tu gracia, a recibir el perdón de Dios y a volver
02:01a Él cada vez que nos alejemos. Amén. Y bien, ahora sí entremos en este último tema. Quiero
02:11comenzar con una pregunta muy sencilla, pero que probablemente todos hemos vivido alguna
02:17vez. ¿Qué hacemos con aquello que sabemos que está mal en nuestra vida? ¿Por qué nos cuesta
02:25tanto dejar ciertas conductas, incluso cuando sabemos que necesitamos cambiarlas? A veces
02:32sabemos perfectamente qué decisión sería la correcta, pero terminamos eligiendo otra cosa. En
02:39ocasiones incluso prometemos que no volveremos a caer en lo mismo y después de un tiempo descubrimos
02:46que estamos nuevamente ahí. Esta experiencia forma parte de una realidad que la fe cristiana toma
02:54muy en serio. El pecado y la necesidad que todos tenemos de la gracia de Dios. Y ojo,
03:01porque hablar del pecado no significa vivir con miedo, ni pensar que Dios está ahí esperando
03:07nuestro siguiente error para juzgarnos y castigarnos. Significa reconocer con sinceridad que existen
03:15decisiones que nos alejan de Él, dañan nuestras relaciones y poco a poco nos quitan la libertad.
03:21Nuestra realidad es la misma que plantea San Pablo a los romanos en el capítulo 7,
03:28versículo 15. Y dice, fíjate bien, realmente mi proceder no lo comprendo, pues no hago lo que
03:37quiero, sino que hago lo que aborrezco. Y por eso, aunque nos proponemos cambiar, terminamos igual a
03:46peor. A veces dices, ya no voy a gritar, ya no voy a enojarme, ya no voy a ver pornografía,
03:56ya no voy a criticar el pecado recurrente que tú quieras. Pero pasa el tiempo y te das cuenta que
04:03no has avanzado nada. Pero aquí está también la buena noticia que queremos descubrir hoy. Dios no
04:10nos deja solos frente a esta realidad. Cristo ha venido precisamente a salvarnos, a ofrecernos su
04:17gracia y a mostrarnos que incluso cuando hemos caído, siempre existe un camino para volver a Él,
04:24porque nunca dejaremos de ser sus hijos muy amados. Cuando hablamos del pecado, muchas veces podemos
04:33imaginar algo así lejano, extremo o reservado para personas que han cometido algo muy grave. Y ante
04:42eso, pues sentimos que somos parte, digamos, de los buenos. La realidad es que el pecado también puede
04:49entrar en nuestra vida de una manera mucho más cotidiana. Y justo es esa cotidianidad la que nos
04:58impide verlo. Puede aparecer cuando alimentamos durante años un resentimiento y nos negamos a
05:05perdonar. Cuando mentimos para evitar una consecuencia o evadir nuestra responsabilidad. Cuando tratamos mal
05:13a quienes viven con nosotros porque estamos cansados o estamos enojados. O cuando sabemos que cierta conducta
05:20nos está alejando de Dios y aún así seguimos justificándola. Y pues aquí aparece el primer gran
05:27reto de nuestra vida cristiana. Aprender a discernir entre tantas voces. Todos los días recibir un mensaje
05:35sobre lo que vale la pena, lo que supuestamente nos va a hacer verdaderamente felices y la manera en
05:41que deberíamos o no vivir. Y muchas veces esas voces terminan influyendo en nosotros más de lo que
05:49pensamos. Por ejemplo, quizá alguien te dice, no pasa nada si haces tal cosa, todo el mundo lo hace.
05:55Puede tratarse de una mentira aparentemente pequeña, de una relación que sabemos que no estamos viviendo
06:03correctamente, de una forma desordenada de utilizar el dinero, de consumir algo que sabemos que nos está
06:11haciendo daño o simplemente dejar poco a poco a Dios fuera de nuestra vida. Y como la conducta comienza
06:19desaparecernos normal, pues dejamos de preguntarnos si también es buena. Por eso el discernimiento
06:26cristiano comienza cuando dejamos de preguntarnos solamente, ¿esto se puede hacer? ¿O todo el mundo
06:33lo hace? Y comenzamos a preguntarnos algo más profundo. ¿Esto me acerca a Dios? ¿Me ayuda a amar mejor?
06:42¿Esto me está ayudando a convertirme en la persona que Dios me llama a ser? Porque ser cristiano,
06:49pues no se trata de no ser malo. Se trata de ser todo lo bueno que Dios quiere que seamos.
06:56Y ojo aquí,
06:58porque es muy fácil pensar que el problema del pecado está solamente afuera, en la sociedad,
07:03en otras familias, en las redes sociales o en aquello que hacen los demás. La vida cristiana siempre
07:11nos invita primero a mirar nuestro propio corazón. Tal vez llevas tiempo sin hablarle a alguien por
07:18orgullo y ya te acostumbraste a decir, pues que él o ella me busque primero. Quizás sabes que necesitas
07:25acercarte al sacramento de la reconciliación, pero pues sigues posponiéndolo, nunca tienes tiempo.
07:31Puede ser que hayas normalizado una manera de hablar, de reaccionar o de relacionarte con alguien
07:40que en el fondo sabes que no está bien como lo estás haciendo. O quizás simplemente tu relación con Dios
07:47pues se fue enfriando y ahora han pasado meses o incluso años sin oración, sin misa, sin preguntarte
07:56seriamente hacia dónde está caminando tu vida. A veces comenzamos a justificar estas situaciones con
08:03frases que todos hemos utilizado alguna vez. Pues yo soy así. O sea, aguántense, háganle como quieran.
08:11O no es para tanto. Dios sabe que soy buena persona. Cuando tenga más tiempo voy a cambiar o voy
08:18a orar.
08:18Y sí, Dios conoce perfectamente nuestras luchas, nuestras heridas, nuestra historia. Pero precisamente
08:26porque nos ama, no quiere que hagamos las paces con aquello que nos está destruyendo o alejando de él.
08:34Esto nos lleva al segundo reto. Reconocer la tentación sin normalizar aquello que nos hace daño.
08:41La tentación tampoco tiene que aparecer siempre de una manera espectacular. De hecho, siempre comienza
08:48con poco. Comienza en cosas bastante sencillas. Sabes que no deberías responder ese mensaje desde el enojo,
08:56pero tienes ganas de hacerlo, no te aguantas. Sabes que deberías detener una conversación que está
09:02dañando la forma de otra persona, pero prefieres continuar escuchando o participando. Sabes que necesitas
09:09perdonar, pero vuelves una y otra vez a recordar la ofensa. Porque de alguna manera te hace sentir
09:16que tienes la razón. Y aquí es importante hacer una distinción. Sentir una tentación no significa
09:22que hayas pecado. La tentación aparece como una posibilidad, como algo que atrae nuestra voluntad.
09:30El problema comienza cuando libremente consentimos y elegimos aquello que sabemos que nos aparta del
09:38bien. O elegimos no hacer aquello que Dios hubiera querido que hiciéramos. ¿Se acuerdan cuando nos dijo
09:46porque tuve sed y no me dieron de comer? Porque estuve enfermo y no me visitaron. Cosas muy simples.
09:54Por eso necesitamos recuperar una comprensión seria del pecado. El pecado no es simplemente una mancha,
10:03un error sin importancia, un error sin importancia o el incumplimiento de una regla. El pecado hiere
10:09nuestra relación con Dios, afecta nuestra relación con los demás y también va desordenando nuestro
10:16interior. El pecado, que nos quede claro, es un cáncer que nos lleva a la muerte y que va creciendo
10:25sin que realmente nos demos cuenta. Pensemos por ejemplo en alguien que guarda resentimiento durante
10:32años. Al principio quizá piensa que simplemente está defendiendo su dignidad. Con el tiempo ese
10:41resentimiento comienza a afectar otras relaciones, le roba la paz y hace cada vez más difícil perdonar.
10:48O pensemos en una persona que comienza justificando pequeñas mentiras para evitar un problema. Con el
10:55tiempo puede necesitar nuevas mentiras para sostener las anteriores. Lo que parecía pequeño empieza a
11:02ocupar más espacio. Eso es lo serio del pecado. Cuando determinadas decisiones se repiten, pueden
11:10comenzar a convertirse en hábitos y poco a poco debilitar nuestra libertad. Empezamos diciendo,
11:17yo puedo dejarlo cuando quiera, pero después descubrimos pues que ya no está tan sencillo y
11:24precisamente ahí necesitamos escuchar una verdad fundamental de nuestra vida bautismal. San Pablo
11:33nos dice que el pecado no tenga más dominio sobre ustedes, ya que no están sometidos a la ley, sino
11:42a la
11:42gracia. Fíjate en esta expresión que utiliza San Pablo, que el pecado no tenga dominio sobre ustedes.
11:49No nos dice que después del bautismo dejaremos de enfrentar tentaciones o que nunca volveremos a
11:55equivocarnos. Nos recuerda algo mucho más esperanzador. El pecado no tiene por qué convertirse en el dueño de
12:03nuestra vida, porque hemos recibido una gracia que puede levantarnos, fortalecernos y ayudarnos a
12:11comenzar nuevamente. El Señor quiere que seamos libres, que seamos felices, quiere que seamos capaces
12:19de darnos a los demás aunque nos cueste. ¿Te acuerdas cuando dijo amen a sus enemigos? Eso nos lleva al
12:29tercer reto. Perseverar cuando vivir la fe cuesta y reconocer que no podemos hacerlo solos. Porque ¿quién
12:39puede amar a su enemigo sin el auxilio de Dios? Tal vez has vivido esta experiencia, sabes que necesitas
12:47cambiar algo, incluso te lo has propuesto sinceramente. Dices ya no quiero hacer esto, quiero perdonar, quiero
12:56dejar este hábito, quiero acercarme nuevamente a Dios y sin embargo después de un tiempo vuelves a
13:02encontrarte en el mismo lugar. Eso no significa que tu responsabilidad desaparezca, ni que ya no valga la
13:09pena luchar. Significa que necesitamos reconocer algo muy importante. Nuestra voluntad también necesita ser
13:18sanada y fortalecida por Dios. La vida cristiana no consiste simplemente en decir, échale ganas,
13:26conviértete en una mejor persona. Claro que necesitamos poner nuestro esfuerzo, necesitamos tomar
13:31decisiones concretas y aprender también a alejarnos de aquello que sabemos que nos lleva a caer. Pero hay
13:40situaciones de las que no podemos salir solamente con fuerza de voluntad. Necesitamos la gracia de Dios.
13:48Y esta es una de las más grandes noticias del evangelio. Cristo no vino solamente a decirnos cómo
13:54deberíamos vivir, vino a salvarnos, vino a rescatarnos de aquello que nosotros solos no podemos vencer y a
14:04vernos una vida que el pecado va dañando y quiere que vivamos una vida en abundancia. Por eso contamos
14:13con el Espíritu Santo, con la oración, con la palabra de Dios, con la Eucaristía, con la comunidad y con
14:21los
14:22sacramentos. Todos ellos son medios concretos por los que Dios nos sostiene, nos fortalece y nos ayuda a
14:31seguir caminando. El reto para nosotros como adultos es dejar de vivir como si todo dependiera únicamente de
14:39nuestra fuerza. A veces queremos arreglar nuestra vida primero y acercarnos a Dios después. Y sucede al revés.
14:47Necesitamos acercarnos a Dios precisamente porque necesitamos que Él nos ayude a cambiar.
14:54Llegamos entonces al cuarto reto, a aprender a regresar después de una caída. Ser bautizados,
15:02decíamos, no significa que nunca volveremos a pecar. Seguimos siendo libres, seguimos enfrentando
15:09tentaciones y podemos alejarnos de Dios incluso poco a poco, casi sin darnos cuenta. La pregunta decisiva
15:17aparece cuando finalmente reconocemos, esto no está bien, me estoy alejando, necesito volver. ¿Qué
15:26hacemos entonces? Pues podemos escondernos, podemos justificar lo que hicimos, podemos pensar que ya no
15:34tenemos remedio o podemos abrirnos a la conversión. Convertirse significa dejar de huir, reconocer con
15:44verdad lo que hemos hecho o hemos dejado de hacer. Arrepentirnos, pedir perdón, reparar el daño cuando
15:52sea posible y permitir que Dios vuelva a levantarnos. Y aquí el sacramento de la reconciliación ocupa un
16:01lugar fundamental. La confesión no es simplemente un lugar donde enumeramos errores y salimos iguales
16:09que siempre. Es un encuentro con Cristo que perdona, que reconcilia y que te devuelve la
16:17gracia. Es volver a abrir una puerta que el pecado te había cerrado. Tal vez hace mucho tiempo que no
16:25te confiesas. Quizás incluso has pensado, ya pasó demasiado tiempo, ya ni sé qué decir o primero
16:33necesito arreglar unas cosas y luego ya voy a confesar. Pero precisamente para eso está la
16:38gracia de Dios. No necesitas llegar siendo perfecto. Necesitas llegar con un corazón arrepentido y
16:46dispuesto a volver al Padre. Y aquí está la esperanza que no debemos de perder. El pecado es serio, pero
16:53no
16:54tiene la última palabra. La cruz nos muestra al mismo tiempo dos realidades. El pecado es tan serio que
17:03necesitábamos ser salvados. Pero el amor de Dios es tan grande que Él mismo envió a su Hijo único para
17:11salvarte. Por eso hoy no se trata de mirar nuestra vida con miedo, sino con verdad. Pregúntate con sinceridad,
17:20¿hay algo en mi vida que sé que me está alejando de Dios y que todavía no estoy dispuesto a
17:28entregarle?
17:30Tal vez este sea precisamente el momento de dejar de justificar, de pedir ayuda y de permitir que Dios
17:37comience nuevamente a trabajar en ti. Porque vivir como bautizado no significa nunca caer, significa aprender a no
17:46permanecer en el suelo, cuando Cristo te está ofreciendo la mano para levantarte.
17:53Antes de pasar a ver algunos ejemplos, vamos a tomar un momento para llevar todo esto a nuestra
18:00propia vida. Porque hablar del pecado siempre resulta más sencillo cuando pensamos en lo que hacen los
18:07demás. Pero lo importante es dejar que Dios nos muestre aquello que necesita transformar en nuestro
18:14corazón. Hay algo en tu vida que sabes que te está alejando de Dios y que sin embargo has comenzado
18:23a justificar o a normalizar. Tal vez se trate de un resentimiento que no has querido soltar, una
18:32conducta que sabes que necesitas cambiar, una situación que llevas tiempo posponiendo o simplemente una
18:39relación con Dios que poco a poco se ha ido enfriando. Reconocerlo no significa quedarnos atrapados en la culpa.
18:49Significa comenzar a mirar nuestra vida con verdad y permitir que Dios entre también en ese lugar.
18:56Y quizás podemos hacernos una segunda pregunta. ¿Qué necesito hoy para comenzar a regresar a Dios?
19:06Puede ser acercarse nuevamente a la oración, buscar orientación, reconciliarte con alguien o volver al
19:15sacramento de la confesión después de mucho tiempo. Si no te has confesado porque no te acomodas con el
19:21sacerdote con el que fuiste, pues busca otro. Alguien que te aconseje y te acompañe. Lo importante es
19:29recordar que no necesitas resolverlo todo con tus propias fuerzas. Precisamente porque necesitamos
19:36ayuda, Dios nos ofrece su gracia. Vivir como bautizado no significa nunca equivocarnos ni nunca
19:43caer. Significa reconocer que el pecado no tiene por qué quedarse con la última palabra en nuestro
19:51historia. Cuando dejamos de escondernos, reconocemos nuestra necesidad y permitimos que Dios actúe.
19:59Siempre existe un camino de regreso. Para concluir este tema, imaginemos dos maneras distintas de
20:07responder cuando reconocemos que algo en nuestra vida nos está alejando de Dios. Piensa en una persona.
20:14Sabe que hay una situación que necesita cambiar, pero comienza a justificarla. Todo el mundo lo hace.
20:19No es para tanto. No es para tanto. Yo siempre he sido así. Oh, Dios me entiende. Poco a poco
20:26deja de
20:27cuestionarse. Se acostumbra a esa manera de vivir y cada vez le resulta más difícil reconocer que
20:34necesita volver. El problema no desaparece. Al contrario, va ocupando más espacio y más espacio y debilitando su
20:42relación con Dios. Ahora imagina a otra persona que descubre también algo que necesita cambiar. Tal vez
20:49lleva tiempo luchando con ello y no le resulta sencillo reconocerlo, pero decide dejar de esconderse y dar un
20:56primer paso. Quizás Dios comience a acercarse a ella a través de un sacerdote, de un amigo, de confianza, de
21:06un
21:06grupo o de una comunidad que le escucha y la anima a volver. Poco a poco comprende que necesita dar
21:13un
21:13paso más profundo y se acerca al sacramento de la reconciliación, donde puede reconocer su pecado,
21:20recibir el perdón de Dios y comenzar nuevamente. Tal vez la lucha no desaparece de inmediato, pero ahora
21:28ella no la enfrenta sola y ha permitido que la gracia de Dios comience a actuar en su vida. La
21:35diferencia no está en que una persona nunca haya caído y la otra sí. La diferencia está en lo que
21:42hacemos cuando descubrimos que hemos caído. Podemos justificar el pecado y permanecer ahí o podemos
21:49reconocerlo, pedir ayuda y permitir que Dios nos levante. Porque vivir como bautizados no significa
21:57que nunca volveremos a luchar. Significa que aún en medio de nuestras caídas, Cristo sigue
22:03ofreciéndonos un camino de conversión, perdón y regreso. Recuerda seguirnos para continuar creciendo
22:11en tu fe y recibir el evangelio diario, además de todos los contenidos gratuitos disponibles en
22:17nuestros canales y sitio web. Nos dará mucho gusto volvernos a encontrar en otros de nuestros recursos de
22:24formación. Que tengas un bendecido día en compañía de Jesús y María.

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