Hace un par de fines de semana tuve el cumpleaños de unas amigas gemelas. Para la ocasión decidieron hacer una fiesta de traje largo y smoking. Aunque hubo un poco de confusión generalizada con el 'dress code', que era algo que me preocupaba, ya que detesto ir de largo si ellos no van de smoking, como la mayoría sí iban, me sentí cómoda.Elegí un conjunto de la marca española The 2nd Skin and Co. En un tono rosa terracota. Esta tonalidad me fascina, pero requiere estar algo bronceada para que favorezca más. Por suerte, aún conservaba mi moreno en aquellas fechas. Dicho conjunto estaba conformado por un top transparente de organza de seda natural sin mangas, confeccionado al bies, que sin ajustarse completamente a la figura, la envuelve delicadamente. La parte de abajo era una falda del mismo tejido. Con largo asimétrico y cintura drapeada, se conforma de múltiples capas, que le aportan fluidez y ligereza. Para los accesorios, elegí oro amarillo. Si bien el color del conjunto combina con el oro blanco también, tengo predilección por este primero. Elegí el minibolso de cadena Panthére de Cartier, realizado en cuero dorado con cierre de la emblemática pantera que forma parte de la Maison desde 1914 con forma de su inicial: C. Aunque se puede extraer la cadena y llevarlo en mano, para darle un aire más dinámico y menos serio, decidí colgarlo del hombro. Para los pendientes, elegí unos de la misma marca, de la colección ‘Juste un Clou’: clavos reconvertidos en joyas. Un diseño que se remonta a los años 70, cuando fue creado para Cartier en Nueva York. Por último, unas sandalias de charol en color nude, mismo rebaje que la falda y el top, que se inspiran en los zapatos ‘Tribute’ de Yves Saint Laurent. Los compré pocos días antes del confinamiento por la pandemia y han sido muy pocas las ocasiones posteriores donde les he dado uso. Aunque las plataformas generan división de opiniones, me puede parecer acertado y divertido, además de mayor comodidad.