Carlos Alcaraz definitivamente dejó atrás la tortuosa lesión en la muñeca derecha que lo tuvo a maltraer durante cuatro meses en el corazón de la temporada: después de una gran semana y de superar 7-6 (4) y 6-4 al checo Jiri Lehecka (16°), el español volvió a gritar campeón en Tokio y sumó su título número 27 en la elite.