El prófugo Carles Puigdemont tiene desde este martes 6 de octubre de 2026 la vía libre para entrar en territorio español sin riesgo de ser detenido por la causa del procés. El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha dejado sin efecto, con carácter inmediato, las órdenes nacionales de busca, captura y detención que pesaban sobre él, así como sobre los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig.
La decisión se produjo minutos después de que el Tribunal Constitucional, por siete votos a favor y cinco en contra, estimara el recurso de amparo de la exconsejera Dolors Bassa y fijara doctrina: la Ley de Amnistía de 2024 debe aplicarse también al delito de malversación vinculado al proceso independentista de 2017.
El propio auto de Llarena aclara que el levantamiento de las órdenes “no declara aplicable la amnistía, no extingue la responsabilidad penal ni resuelve las restantes cuestiones pendientes”.