El historial de Pedro Sánchez con las urnas no es un invento de la oposición: es un patrón documentado que vuelve a poner en alerta a amplios sectores de la sociedad española cada vez que se acerca un proceso electoral o una decisión interna del PSOE.
Los episodios más señalados se remontan a las propias luchas internas del partido. En las primarias de 2014, mensajes intercambiados entre Santos Cerdán y Koldo García —posteriormente destapados en el marco de investigaciones judiciales— hablaban de introducir papeletas adicionales en una urna de Navarra para favorecer al entonces candidato Sánchez. Críticos y denuncias posteriores han calificado aquel proceso de amaño.