Las retinas de Jorgelina Avigliano se llenan de varios mundos a pocas horas de distancia. A los recreos, las clases y los guardapolvos los cubren el mismo sol y la misma luna que a los pogos, las banderas y los Redondos. En todos lados sueña, en todos lados resiste. Y en todos lados hace ondear las banderas de su corazón, luzca el sol o no.