00:06Buenas tardes tengan vuestras mercedes, soy doña Leonor de Ayala, dama de la corte de
00:13Felipe II y persona muy cercana a su queridísima hija Catalina Micaela, mi señora, a quien tuve
00:21el honor de servir. Verán ustedes, Catalina Micaela se casó aquí en Zaragoza con el duque
00:28de Saboya, Carlo Manuel. Y han de saber vuestras mercedes que mi señora no iba con muy buena
00:35disposición a este matrimonio. Lo primero, porque era un duque y estaba muy por debajo de su rango,
00:42pero es que además se decía que Carlo Manuel era bajito, jorobado y feo. Bueno, para que se hagan
00:49idea vuestras mercedes del enorme disgusto con el que iba a este matrimonio, después de la boda,
00:55cuando partían al gobierno de sus estados italianos, el rey quiso agasajar a su hija
01:00ofreciéndole una fuente de perlas. Ella, llorando, solamente cogió tres diciendo que eran más que
01:08suficientes para una duquesa y no una reina. Esto para mí solamente presagiaba largos años de vida
01:16grisácea y disgusto matrimonial. Pero ¡ay qué equivocada estaba! Si quieren saber la tórrida pasión
01:25y el amor que vivieron esta pareja de tortolitos, de la cual nos quedan más de 3.000 cartas de
01:32correspondencia, ¡vengan a vernos!