Las autoridades de Nepal y de la región autónoma del Tíbet (China) actualizaron el balance de la avalancha de lodo, hielo y rocas, elevando la cifra a 362 personas fallecidas y cerca de 1.400 desaparecidos a ambos lados de la frontera.
El desastre, originado por el colapso de un glaciar que arrasó infraestructuras y dejó al valle de Rasuwa incomunicado, incluye a 540 turistas extranjeros desaparecidos según la Junta de Turismo de Nepal.
Mientras los cuerpos de emergencia han rescatado con vida a 445 personas, las autoridades mantienen la alerta máxima ante el riesgo inminente de que una represa natural de escombros sufra una fractura repentina hacia el 1 de septiembre.