00:00No les sobra, pero aún así decidieron dar.
00:03Son colombianos que han llegado a cientos de copio
00:06con lo poco que tienen pensando en quienes hoy lo perdieron todo, Paola.
00:10Sí, señora. Pues es que, mire, algunos están llegando con una cobija,
00:13con una lata de sardinas o simplemente con lo que pueden compartir.
00:17Son esas historias que nos recuerdan que la solidaridad no se mide por lo que damos,
00:21sino por el corazón con el que lo hacemos.
00:24Doña Yolanda y Doña Blanca no llegaron con grandes cargamentos ni con riquezas para repartir.
00:29Llegaron con algo mucho más sencillo, pero no menos valioso, la voluntad de ayudar.
00:34Poquito, pero con cariño, lo que se puede.
00:37Pero mejor dicho, es que acá nada es poquito. ¿Qué trajo? Cuénteme.
00:40Una colchoneta, traje colinos, traje cuchillas.
00:46Dicen que lo que llevan puede parecer poco,
00:48pero para quienes hoy lo necesitan puede significarlo todo.
00:51Un granito de arena, así de granito en granito, pues se vamos ayudando
00:54y tenemos en cuenta también el sufrimiento de los demás
00:57y compartimos, así sea, una librita de arroz, cualquier cosita.
01:00Y como ellas, miles de colombianos han entendido que ayudar
01:03no es cuestión de abundancia, es cuestión de corazón.
01:06Así sea una libra, pero que cada granito de arena
01:09es para construir Colombia mejor.
01:11En la región y las historias se repiten.
01:13Don Gilberto, un vendedor de helados, llegó con su carrito de trabajo
01:16y unas latas de sardina que había comprado para entregarlas
01:19a quienes más lo necesitan.
01:23En Cartagena, en Caño del Oro, una comunidad que muchas veces
01:26tiene dificultades hasta para conseguir su propia comida,
01:30decidió reunir ayudas para las víctimas del terremoto.
01:33En Medellín, una pequeña llegó con su alcancía,
01:35entregó sus ahorros a cambio de una sonrisa.
01:40Pero no todas las ayudas caben en una caja.
01:43También hay quienes decidieron regalar algo que tampoco sobra, su tiempo.
01:47Sí, yo creo que hay muchas maneras de ayudar, definitivamente demasiadas
01:50y cuando a veces no hay la plata o no hay los medios para ir hasta allá,
01:53esto también sirve porque va a llegar el que lo necesita.
01:56Horas enteras clasificando alimentos, cargando cajas,
01:59organizando las donaciones, una ola de voluntarios
02:02que llegó sin esperar nada a cambio.
02:04Ya llevamos más de 6.000 voluntarios que vinieron,
02:06yo primero que darles las gracias a ellos porque sin ellos
02:08pudiera ser una linda iniciativa, pero no hemos hecho nada.
02:11Lo segundo es ya Bogotá, yo hoy estimo que vamos a cerrar
02:15con alrededor de unas 600 toneladas enviadas desde el Nemesio Camacho,
02:20centro acopio más importante del país.
02:23Lo siguiente es que necesitamos unas cosas puntuales
02:26y quiero hacer un llamado a que nos sigan trayendo aceite, sal, azúcar,
02:33elementos de aseo, frazadas y herramientas y linternas, si es posible.
02:38La solidaridad no se quedó en las redes sociales,
02:41llegó en camiones, a pie, en pequeñas bolsas y también en las horas
02:45que cientos de personas decidieron regalar a esta labor.
02:48Pero la emergencia continúa, por eso el llamado sigue siendo el mismo,
02:52donar lo que cada uno pueda, porque quizá la verdadera riqueza
02:55en momentos como este no está en lo que tenemos,
02:58está en lo que somos capaces de compartir.
03:00¡Gracias!