Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 7 horas
La periodista, Yolanda Ruiz, lee su columna titulada “Desarmar las palabras”. En ella hace una reflexión acerca de la prudencia que se debe tener en los momentos críticos que vive el país. Además, hace un llamado a los líderes políticos y de opinión a cuidar sus palabras: “ Aunque el debate de hoy es cómo hacer un tag que se vuelva viral, creo que el momento nos obliga a desarmar las palabras. Sé que es un llamado desubicado en el tiempo porque hoy la emoción es lo que vende, pero a veces vale pensar en aquello que no vende, pero que necesitamos con urgencia”

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:00Comparto mi columna del espectador, desarmar las palabras. Escribo con la
00:05certeza de estar en el momento equivocado para hacer este llamado, pero no me
00:09aguanto el desahogo. Es tiempo de que líderes políticos y de opinión bajen
00:13un poco el tono a las palabras. El ambiente es propicio desde hace tiempo
00:17para el insulto, las emociones, las frases creativas que agreden y logran
00:20resumir en pocas palabras posiciones políticas sin que importe si hay verdad
00:24en ellas o no. Los líderes políticos y de opinión más exitosos lo han
00:29entendido y por eso es fácil verlos calentando a sus seguidores con
00:32mensajes que tienen hondo poder y que hacen daño. Mientras más fuerte y
00:36emocional, más exitoso. Bueno, sería pensar en el momento que vivimos qué
00:40impacto tiene ese trino creativo y picante antes de publicarlo. El estallido
00:45social que se vive en Colombia nos obliga a la prudencia en todos los sentidos
00:48porque si algo hemos visto en estos largos días de protesta es una colectiva
00:52desmesura que ha hecho mucho daño y ha costado vidas. Tal vez este exceso lo
00:57produce el estupor cuando estamos obligados a ver por fin lo que teníamos
01:00delante de nosotros y no queríamos ver. Mientras hay jóvenes reclamando derechos
01:04que son justos y hay violentos que le apuestan a escalar el problema porque
01:09siempre habrá quien saque partido de los muertos. Muchos líderes en redes
01:13sociales o ante cámaras y micrófonos calientan los ánimos como si necesitáramos
01:17subir la temperatura de un conflicto que ya está desbordado. El momento nos obliga a
01:22escuchar y no a gritar. El momento nos obliga a pensar en salidas
01:25colectivas y en respuestas que solucionen las causas del problema. El
01:30momento nos obliga a entender a los otros porque lo que pasa en la calle es
01:33el reclamo de los que no han sido tenidos en cuenta. Es literalmente el
01:37baile de los que sobran que hoy reclaman su existencia no como objetos de
01:41programas sociales sino como sujetos de derechos plenos. Lo primero al reconocer
01:46al otro es nombrarlo con respeto como igual. La responsabilidad con las palabras
01:50es esencial y mucho más si se trata de periodistas, funcionarios del estado o
01:55líderes políticos. No sobraría recuperar en este momento ese respeto a los otros,
01:59el respeto a la vida, a los derechos colectivos, a cada ser humano víctima de
02:04un hecho violento sin importar su bando. Sigo con la certeza de estar en el momento
02:08equivocado pero tal vez quede por allí algún rincón para la sensatez. No se puede
02:13desde una posición de poder aplaudir la muerte violenta, ni la justicia privada, ni la
02:18agresión. Aunque siempre será preferible agredirnos con palabras y no con armas,
02:23el lenguaje es el primer paso para escalar o desescalar un conflicto. Estoy
02:28revisando nuevamente por estos días un libro que un grupo de colegas publicó en
02:31el año 1999, Para desarmar la palabra, un diccionario de términos del conflicto y
02:37de la paz. Se buscaba entonces brindar una herramienta a los periodistas para
02:41entender el significado preciso de cada palabra que debían usar todos los días y
02:45era una manera de tener un lenguaje que no saliera de una parte en
02:47contienda, porque un periodista no puede comprar las palabras que usa un bando para
02:51hacer la guerra. Un secuestro es un secuestro y no una retención, y una
02:55masacre es una masacre, aunque se le quiera llamar homicidio colectivo. Lo mismo pasa
03:00hoy. Este gobierno ha entendido el poder de la palabra y ha hecho muchos esfuerzos por
03:04nombrar la realidad y tratar así de controlarla, sin lograrlo. Los manifestantes también han
03:10dado nuevos nombres a lugares porque entienden que las palabras tienen poder. Aunque el debate
03:15de hoy es cómo hacer un tag que se vuelva viral, creo que el momento nos obliga a desarmar
03:19las palabras. Sé que es un llamado desubicado en el tiempo, porque hoy la emoción es lo que
03:24vende, pero a veces vale la pena pensar en aquello que no vende, pero que necesitamos con urgencia.
Comentarios

Recomendada