La frontera entre España y Marruecos vivió este jueves una de sus jornadas más críticas de los últimos años tras el cruce masivo de entre 1,500 y 2,000 personas que irrumpieron desde la ciudad marroquí de Fnideq hacia la ciudad autónoma española de Ceuta, tanto a pie como a nado.
La marea humana, integrada por jóvenes, familias con bebés y personas con movilidad reducida, fue detonada por falsos rumores difundidos en redes sociales sobre una supuesta apertura de los límites territoriales.
Ante el colapso de los servicios de acogida locales y la exigencia de un cierre fronterizo urgente por parte de Ceuta, los gobiernos de Madrid y Rabat acordaron reforzar la cooperación bilateral para implementar repatriaciones inmediatas, mientras el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, anunció que visitará este viernes la zona afectada.
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